Grupo Venus     CURSO DE PARAPSICOLOGIA.


"POTENCIACION PSIQUICA Y MENTAL".

- Relajación Alfa
- Magia científica al estilo druida
- Autoprotección psíquica
- Magia sonora
- Terapia Chakra psico-física
- Terapia Chakra psico-física
- Autoprotección psíquica
- Magia sonora
- Telepatía con la naturaleza
- Visualización de símbolos. Clarividencia
- Visualización de Arcanos del Tarot
- Uso de las energías telúricas
- Telepatía según la escuela norteamericana
- Telepatía según la escuela rusa
- Desarrollo de facultades intelectuales



CAPITULO 10. 100 EJERCICIOS DE POTENCIACION PSIQUICA Y MENTAL.

10.1. RELAJACION ALFA.

A. EJERCICIO NUMERO 1.

TITULO: RELAJACION ALFA, PRIMERA FASE.

FINALIDAD: RELAJACION FISICA.

Adopte una postura cómoda, con una ropa suelta que no le apriete. Sitúese acostado sobre un tapete, sobre el suelo y boca arriba. Mantenga las piernas y los brazos entreabiertos ligeramente; las palmas de las manos permanecen vueltas hacia arriba y la cabeza en línea recta con la columna vertebral.

O bien, sitúese sobre un sofá sentado cómodamente, dejando caer sus brazos sobre el asiento a los lados del cuerpo, y colocando las piernas extendidas de manera que no tenga que hacer absolutamente nada para mantener la postura, es decir, una postura que permita relajación al cien por cien, sin tener que hacer ningún esfuerzo para mantenerla.

Respire suavemente. Disfrute con la respiración. Siéntase cómodo tanto con la postura como con usted mismo. Usted que ya conoce algún sistema de relajación física, sabrá que hay que comenzar desde abajo hacia arriba, desde la periferia hacia el centro. Es necesario aprovechar cada exhalación para experimentar un profundo estado de relax, poco a poco, sin prisas. Inhale profundamente y, al soltar el aire, primeramente relaje los pies, posteriormente, suelte sus piernas. Ahora hay un gran descanso en las piernas. Relaje también el bajo vientre, el abdomen, los glúteos o nalgas, que estarán pegados al piso o al asiento, y posteriormente suelte la espalda. Experimentará una suave sensación en la espalda de relax completo, siempre acentuada al exhalar. Relaje el pecho, sienta que su pecho se abre, se expande, y se libera de todo tipo de tensiones. Vamos llegando ahora hacia los hombros, los brazos, antebrazos, codos y manos. Los brazos caen, se relajan, se distienden, y se aflojan. Percibirá un relax total en los brazos. A continuación relaja el cuello, esa columna que sostiene el elemento organizador del cuerpo que es la cabeza. Posteriormente llegamos hacia la cara, relajamos los diversos y pequeños músculos que componen la musculatura facial y visualizamos como nuestra expresión va mostrando y denotando tranquilidad, paz y serenidad. Con cada exhalación los párpados se relajan, la frente y las sienes, e inclusive el cuero cabelludo hasta detrás en la nuca.

Escuche ahora la música de su respiración, ese conjunto de sonidos rítmicos y acompasados que en muchas ocasiones no somos capaces de percibir. A veces solemos buscar lo inusual, lo extraño, lo que está fuera de nuestro alcance, sin prestar la suficiente atención a los magnos fenómenos y procesos trascendentales que en cada momento, en cada instante, en cada minuto de nuestra vida se van sucediendo, marcando y afinando con los ritmos de la naturaleza. Nuestra respiración es una manifestación del balance, la armonía, la búsqueda del equilibrio universal y el contacto continuo con el Cosmos.

B. EJERCICIO NUMERO 2.

TITULO: RELAJACION ALFA, SEGUNDA FASE.

FINALIDAD: REVITALIZACION ENERGETICA MEDIANTE LA RESPIRACION.

Libere su respiración. Visualice mentalmente, viva y experimente el significado de la siguiente frase: "al yo inhalar el universo exhala dentro de mí; el universo sopla dentro de mí su vitalidad, su fuerza, su energía, y su perfume etéreo". Viva, sienta y experimente esta esperiencias cósmica. El universo está insuflando energía cósmica en usted cada vez que recibe aire (inhala) de manera consciente.

A continuación, medite en la siguiente frase: "al yo exhalar, al yo soltar el aire, el universo me inhala o inspira de mí". Posteriormente se repite el ciclo: "al yo inhalar, el universo insufla energía dentro de mí...", y así sucesivamente. Esta energía se puede llamar Prana, T'chi, Maná o fuerza cósmica". "Al yo exhalar -segunda fase- el universo me inspira a mí". En esta fase me relajo y me libero de todo tipo de tensiones, las cuales libero hacia el exterior. La propia Madre Naturaleza o el Cosmos se encarga de difuminar, dispersar y volver a hacer útiles esas energías desgastadas de la exhalación. Repita por tercera y última vez el ciclo: "inhalar es energía, fuerza y expansión". En el origen del universo Dios sopló en la nariz del ser humano, dándole vida, existencia y movimiento, con el fin de que pudiera desarrollar su conciencia.

Continuamos el ejercicio sintiendo la revitalización que se produce a través de este trascendente intercambio entre el yo individual y el gran todo universal. Esto hace que recobremos nuestro sentido de unidad energética. Somos conscientes de que cuando el ser humano tiene un bajón en su energía vital, se debe a que está cortando los canales naturales con el Cosmos. Sabemos que no se mueve una hoja en el Cosmos sin que lo sepa el resto del universo. A través de procesos sencillos como la respiración entendemos la trascendencia de los ritmos universales.

Continuamos respirando. La energía se expande desde el pecho, impulsada por el corazón a través de la sangre, hacia todo el cuerpo como ondas concéntricas.

Seguimos profundizando en esta segunda fase de la relajación en su fase energética, visualizando nuestro cuerpo, nuestro organismo, como un conglomerado de energía, de luz y de fuerza. Hay un gran pequeño universo dentro de nosotros mismos, de partículas girando a increíble velocidad en torno a los núcleos atómicos. A su vez, los átomos se dividen en partículas más sutiles y más potentes, cuyas partes están unidas entre sí aún con mayor fuerza. Siéntase, visualícese a sí mismo como un ser de luz en el universo, es decir, un ser de energía luminosa. Solamente es necesario liberarse de los nudos de energía que impiden su correcta circulación para sentir ese enorme caudal de fuerza dentro de su ser. Con la respiración usted continúa absorbiendo energía, reciclando fuerza hacia todo su cuerpo, hacia ese ente energético que constituye al ser humano. Se va usted sintiendo cada vez más revitalizado, pero al mismo tiempo en un estado de relajación. Esto no implica que se trate de aumentar el nivel de energía sólo durante unas horas, o durante un día o dos. El propósito es mantener circuitos, círculos o espirales de energía desarrollándose de forma rítmica en concordancia con los grandes y los pequeños relojes universales. De la misma forma puede comportarse el ser humano, viviendo con ritmos constantes y armoniosos, sin demasiados altos ni bajos, como la bailarina de ballet que realiza con gracia y sin rupturas su movimiento.

Emita ahora un pensamiento de agradecimiento hacia el Cosmos, hacia el universo. Dé gracias por la energía que le está proporcionando.

Usted en sintonía con el universo puede desarrollar toda la fuerza, toda la vitalidad que precisa y que necesita en cada instante. Esta le hará sentirse siempre en unidad con el Cosmos a través de la respiración trascendental.

Es perfectamente posible renovar, reciclar e incrementar nuestras fuerzas como seres humanos, como seres luminosos.

Llega un momento en que, a través del entrenamiento y la toma de conciencia de la respiración, sentimos el aire más que nada como un fluido vital. Si usted respira y no siente todavía esa satisfacción completa -esa conciencia completa del fluido vital entrando como energía- quiere decir que ha de trabajar más en la respiración trascendental, tomando mayor conciencia de ella, relajándose más, y haciendo una respiración más rítmica. Llega un momento en que ese fluido vital es casi como el agua para la persona sedienta, quien después de caminar durante muchos días a través del desierto por fin encuentra el manantial para calmar su sed. Usted no se ve a sí mismo como un circuito cerrado de energía. Usted, al igual que todos los hombres y mujeres, es un circuito abierto de energías. El ser humano no es una máquina, no funciona con pilas eléctricas; el ser humano toma sus energías del intercambio con el universo, del intercambio con el mundo infinito, con el gran universo, con el Macrocosmos...

Si en algún momento percibe que sus energías se concentran excesivamente en la cabeza (Yang predominante), con una sensación de ligera sobrecarga en las sienes, en la frente, o quizás en los párpados, voltee sus manos hacia abajo. Perciba ahora que a través de las yemas de sus dedos se está descargando la energía sobrante hacia la tierra. Continúe en esta posición durante todo el tiempo que sea necesario, hasta que usted perciba equilibrio en las energías Yang, es decir, aquéllas provenientes del cielo, de la atmósfera, y de las radiaciones solares. Los iones positivos Yang son captados por las antenas de nuestro cuerpo, que son los cabellos, pasando hacia el interior de la cabeza y llegando entonces hasta el cerebro. Si se siente usted ido, despistado, en el aire o con dificultad para aterrizar (Yang predominante), necesita descargar la energía de arriba hacia abajo. En ese caso lo hará por las plantas de los pies desnudas sobre el piso o las palmas de las manos colocadas hacia abajo, también hacia el suelo o hacia el asiento donde se encuentra, y entonces percibirá que su mente se concentra.

Si, por el contrario, siente que su nivel de energía es excesivamente físico, excesivamente sensorial (Yinn predominante), más que nada pendiente de las sensaciones del cuerpo, de los ruidos externos, es decir, del mundo espacio temporal, entonces debe hacer circular las energías de abajo hacia arriba, de Yinn hacia Yang, aumentando el nivel de energía Yang. Para ello debe colocar las palmas de las manos hacia arriba. Perciba las energías que provienen del cielo; eso hará que esos circuitos de energía se hagan más sutiles, se eleven y se predispongan hacia el trabajo superior.

C. EJERCICIO NUMERO 3.

TITULO: RELAJACION ALFA, TERCERA FASE.

FINALIDAD: RELAJACION Y ARMONIZACION EN EL NIVEL PSIQUICO.

Después de haber relajado nuestro cuerpo en el primer nivel de la relajación alfa, lo hemos revitalizado y llenado de energía en la segunda fase de la relajación alfa.

Ahora vamos a subir un escalón más, percibiendo nuestro mundo emocional, afectivo, sensible y subconsciente.

Emociones, recuerdos, sensibilidades, apegos, cariños y todo tipo de sensaciones internas humanas van circulando como agua de arroyo sutilmente por el alma. El mundo afectivo necesita también sensibilidad, tacto, talento y afecto. Esto hará que usted pueda estar consciente de él y lo controle. Sobre todo vamos a sentir una gran comprensión con nosotros mismos, sintiendo autoadmiración y autorrespeto, sintiendo cariño por nosotros mismos; disipando de esa manera pequeños complejos de culpa, pequeñas angustias o presiones psíquicas que hacen que las energías subconscientes no se liberen de una manera fluida, como agua en circulación. El amor hacia los demás comienza por el amor hacia uno mismo, aunque también se puede llegar al amor hacia uno mismo entregando afecto hacia los demás. Como nosotros pretendemos buscar el equilibrio, ahora en esta tercera fase de la relajación alfa vamos a sentir una cálida, profunda, serena y madura emoción al tomar contacto con el alma interior, con nuestro yo íntimo. Hay gozo dentro de nosotros mismos. Dios, y por ello las leyes superiores, quieren que exista felicidad, amplitud, expansión y gozo en nuestro interior. Debemos hacer nuestras emociones más sutiles y predispuestas a percibir el amor universal hacia toda la Creación; sentimos paz internamente con nosotros mismos; una profunda paz interna. ¡Paz! es una palabra vibrante. Visualizando internamente esa palabra mágica, cada una de las células de nuestro organismo, cada uno de los puntos de luz que compone nuestro cuerpo energético, y cada uno de los rincones del alma, se ponen a vibrar en este estado. Percibimos miles, miles de millones, billones de puntos de luz y de energía que hay dentro de nosotros mismos, emitiendo un sentimiento de paz hacia todo ese ente microcósmico que somos nosotros mismos. Estamos haciendo vibrar de serena emoción nuestro mundo psíquico. Igual que las pequeñas olas se acercan mansamente a esa dorada arena de la playa que existe en el interior de la psiquis, así también las aguas del subconsciente se van poco a poco armonizando con el consciente. Perciba su mundo interno como su hogar. Eso hará que le guste tener a su mundo interno confortable, acogedor, lleno de esperanza y encontrando en él siempre una revitalización, una mayor intimidad y una mayor comprensión. Una vez lograda esta expansión trascendental de nuestros sentimientos, abarcamos con nuestra psiquis a las personas que nos rodean, y que tienen verdadero contacto afectivo con nosotros y, también, hacia la gente de otras regiones, países, o pueblos. Nuestro sentimiento se hace más universal y es capaz de abarcar de manera global a las diferentes manifestaciones que la naturaleza ha puesto sobre el planeta.

Emita ahora un sentimiento de paz, serenidad y generosidad hacia todo el planeta y la humanidad que lo habita. La Tierra es también su hogar, y el universo es también su hogar. Emita un sentimiento de paz y armonía universal. Usted sabe perfectamente que ese sentimiento es recogido por el universo y le hace evolucionar más fácilmente, porque en este momento estamos respondiendo a ese mensaje que nos viene desde lo Alto. Continuamente el universo nos lanza mensajes, sentimientos, emociones elevadas y puras. Se necesita que nosotros seamos capaces de captarlo. Esos sentimientos universales generan alegría, regocijo y paz interior. El universo es paz, y el universo es armonía. Experimente la siguiente frase: "el universo es mi hogar, mi profundo y único hogar".

D. EJERCICIO NUMERO 4.

TITULO: RELAJACION ALFA, CUARTA FASE.

FINALIDAD: RELAJACION Y CLARIFICACION MENTAL.

La siguiente etapa del ejercicio implica al mundo de los pensamientos, de la mente, y del vuelo de las ideas.

Visualice ahora mentalmente el cielo, y el color azul celeste, el símbolo de la intuición. Visualice las nubes con su variabilidad y moldeabilidad de formas cambiantes continuamente; jamás se repiten, jamás se quedan quietas, y son inaprehensibles. No podemos meter una nube en una botella y quien lo hiciera habría guardado un genio. Su mente es el cielo, y sus pensamientos son las nubes. ¿Dónde está la belleza de los pensamientos?. ¿Dónde está su conocimiento?. En su variedad de formas, y en su irrepetibilidad. Siga visualizando ese cielo de la mente; siga visualizando las nubes: pequeñas, redondas, alargadas, estratificadas... Así es el mundo de sus pensamientos; esas nubes todo lo abarcan. Poco a poco se va percibiendo ese cielo más despejado, con menos nubes. Ellas son más estilizadas, más bellas e incluso sugieren figuras y simbolismos. El cielo de la mente se va despejando. Al haber menos nubes la luz penetra. Esta es el símbolo de la consciencia, que es capaz de penetrar, y de pasar entre los pensamientos cuando esas nubes se van haciendo más blancas, más claras, y más estilizadas. Ese cielo de la mente está menos recargado de nubes.

Continúe visualizando el cielo de su mente y compruebe que efectivamente el cielo se despeja; la luz del Sol penetra como sabiduría en la mente; no hay nubes, no hay tormenta, y no hay dudas. Quedan pocas, muy pocas nubes; prácticamente todo el cielo está despejado, y solamente existe el azul celeste, que es el reino de la intuición, de la sabiduría directa, y del conocimiento universal.

Cuando el cielo de la mente se despeja hacen aparición la creatividad mental, la genialidad, la intuición, y el sexto sentido. Las más amplias y diversas facultades mentales humanas se acrecientan cuando la luz del Sol de la consciencia puede penetrar en la mente y en las ideas. Disfrute de ese cielo despejado, del cielo de su mente. Con la mente se es capaz de volar, de elevarse hacia las alturas y de percibir pensamientos limpios, elevados, y llenos de luz. Su mente también ahora es luz y, por lo tanto, las dudas, los pequeños enredos metales, las contradicciones intelectuales, y el exceso de teoría mental se han ido difuminando, porque donde existe luz no hay obscuridad. Ahora sólo hay claridad mental, nitidez mental, y luz mental. Esa es la clave esencial para elevar el nivel vibratorio de nuestra mente de forma muy sutil, muy gradual, y muy imperceptible, pero también muy eficaz.

Su mente es luz, claridad, nitidez, transparencia, cristal, y cristalización. Es necesario vaciar el cántaro de la mente para poder llenarlo de nuevo. El cántaro de la sabiduría universal siempre está dispuesto a derramar su agua sobre nosotros. Abramos la mente hacia los pensamientos superiores, hacia la mente universal, y hacia los archivos akáshicos. Las grandes verdades son simples, sencillas y a la vez profundas. En ese nivel no hay complicación ni contradicción. Con el símil del cielo de la mente estamos viviendo y experimentando lo que es la luz, la claridad mental, siempre con humildad, perfectamente conscientes de que sólo somos un microuniverso dentro del gran universo; conscientes de que sólo podemos captar de la sabiduría universal aquello que somos capaces de sobrellevar. El conocimiento directo e intuitivo es el que buscamos.

La mente ahora en un estado de luz puede captar pensamientos elevados mediante la telepatía. Puede captar y sugerir soluciones a problemas no resueltos, debido a que es en el estado de lucidez mental cuando se toman las grandes y acertadas decisiones. La mente, en su estado elevado, está en relax, en profundo relax y concentración, sin esfuerzo. El estado alfa se revitaliza y se recarga a sí mismo. Igual que antes con la respiración conseguíamos en el nivel de la energía un circuito equilibrado, balanceado, útil y completo entre el yo y la naturaleza, ahora en el nivel de los pensamientos establecemos la conexión con las esferas mentales superiores del Cosmos. La puerta de entrada es la claridad mental y la humildad.

Emitimos un pensamiento de respeto, de agradecimiento y de participación fraternal hacia el pensamiento del universo, hacia el gran pensamiento universal, hacia la sabiduría universal, hacia los pensamientos de Dios... Nos inclinamos hacia esa sabiduría universal y sabemos que haremos uso correcto del conocimiento recibido.

Hagamos la pregunta al Gran Maestro Universal; preguntemos aquello que no hemos podido solucionar hasta este momento, ya sea práctico o metafísico. Internamente planteemos la pregunta y esperemos. La mente, en su proceso de incubación, es decir, de generación, quizás va a estar días de forma subconsciente meditando la cuestión hasta que en un momento dado ese sexto sentido o intuición hace surgir el chispazo, como un relámpago luminoso, dando la solución. El conocimiento no es compatible con la desesperación. Es necesaria la digestión mental, el disfrutar el conocimiento, el asimilarlo con calma para que se produzca satisfacción metal e intelectual y así, posteriormente, ese pensamiento o conocimiento se haga creativo, expansivo, práctico y realizador.

Si lo deseamos podemos hacer una pregunta o una serie de preguntas al gran núcleo universal del conocimiento: ¿Quién soy yo?, ¿hacia dónde voy?, y ¿cuñal es mi misión?. Realizando con respeto, con humildad, y con claridad mental esa o esas preguntas -que no tienen una sola respuesta sino que implicarán una respuesta dinámica- probablemente cada día vamos a recibir una nueva pequeña luz al respecto. Nunca la respuesta es completa, porque el universo es infinito y dinámico en lo mental, mas abremos subido un escalón en el plano del conocimiento y las ideas.

E. EJERCICIO NUMERO 5.

TITULO: RELAJACION ALFA, QUINTA Y ULTIMA FASE.

FINALIDAD: PERCEPCION DE LA INDIVIDUALIDAD ESENCIAL.

Más allá de la mente, más allá del conocimiento, más allá de la teoría del intelecto o de la intuición, se encuentra el mundo de la conciencia, del espíritu, de la voluntad, y de la más pura energía esencial, que es el germen y el origen de todo movimiento, de todo impulso, y de toda evolución. Es el Espíritu Santo, como lengua de fuego o como paloma; el Kundalini, como serpiente enroscada en sentido ascendente; o el Tao, el Sendero del medio. Esa energía esencial que busca la apertura del espíritu requiere consagración hacia algo, hacia un ideal, a unas metas, o a un hilo conductor sutil que marcará el rumbo en la vida. Nos abrimos a nuestro propio origen, y nos abrimos hacia nuestro verdadero ser. Es preciso vernos, en verdad, tal como somos, sin escondernos, sin jugar al escondite con nosotros mismos, mostrándonos tal y como somos. Ese ser superior, original y esencial es la supraconciencia, que es nuestro yo mismo tal y como seremos en el futuro, después de ciclos y ciclos de evolución. Es ese yo mismo que nos puede guiar por el sendero correcto y firme. Sentimos la fuerza, la energía sutil, original, y esencial del yo superior. El fuego del ser interno es fuego renovador.

Es el I.N.R.I.: Igne Natura Renovatur Integra, que quiere decir "es por el fuego esencial que se renueva la naturaleza". Es por nuestro fuego interno que se renueva el ser. Es por el fuego renovador del espíritu que la conciencia evoluciona en espiral. Ese fuego es luz, es calor, es impulso, y es voluntad esencial. Igne, Natura, Renovatur, Integra.



10.2. MAGIA CIENTIFICA AL ESTILO DRUIDA.

A. EJERCICIO NUMERO 6.

TITULO: CEREMONIA DRUIDICA, FASE MERCURIANA.

FINALIDAD: INVOCACION DE CONOCIMIENTO Y SABIDURIA.

RECOMENDACIONES SOBRE LA CEREMONIA DRUIDA EN GENERAL.

En cuanto a la realización del ejercicio de magia práctica, hay que tener en consideración varios aspectos.

Primero, en cuanto a condiciones personales es requisito necesario que la persona que dirige la operación mágica se encuentre mentalmente apta para ello, es decir, con el suficiente vigor mental como para coordinar correctamente los diferentes elementos tanto internos como externos que se necesitan para este tipo de práctica. Por tanto, una persona en un estado de excitación excesivo, o bien lo contrario, en estado de depresión o estado depresivo, no es recomendable que realice durante esa fase este tipo de prácticas, puesto que se podría generar un cierto descontrol, fundamentalmente en la propia persona. Tanto en un estado de excitación como en un estado de depresión, las capacidades de atención están disminuidas. Entonces, ello generaría descontrol en el manejo de las energías sutiles que se quieren utilizar con las prácticas de magia druida.

En segundo lugar, es necesario que la persona se haya duchado previamente para tener su aura psíquica en condiciones adecuadas. Esto quiere decir que la Magia Blanca es en sí una magia neutra o neutral y, por tanto, es preciso haber realizado una limpieza previa. Es muy importante la ducha, no sólo desde el punto de vista físico, sino también desde el punto de vista psíquico, ya que el agua es un elemento purificador de las energías sutiles del aura psíquica y mental en el ser humano. En cuanto al tipo de ropa, debe ser cómoda y preferiblemente de color blanco, ya que el color blanco representa la síntesis o la unidad de todos los colores, y no su división o su separación en alguno de los colores del espectro o sus combinaciones.

En cuanto a las condiciones de tipo ambiental, es necesario que se haga en un lugar recogido, en el que no existan distracciones, especialmente de personas que no comprenden o que no se encuentran informadas acerca del sentido del acto. Esto no significa en absoluto el fomentar una actitud de secretismo o de ocultación. Hay dos posibilidades. En caso de que se realice en el propio hogar lo ideal es tener una habitación, o en su defecto un rincón, el cual se pueda dedicar para prácticas como meditación, relajación, actividades creativas, etc. Entonces, este lugar va a irse magnetizando poco a poco del tipo de actividades que se van realizando, que son actividades de tipo espiritual o elevado. En caso de que se realizara en el exterior, por ejemplo en el campo, en la playa o en algún lugar natural, esto tiene la ventaja de que se aprovechan las energías telúricas naturales -las energías magnéticas de la Tierra- con mucha mayor facilidad, lo cual no quiere decir que en la ciudad o en el hogar no sea también un acto efectivo.

En relación con la hora, esta práctica de Magia Blanca ha de realizarse antes de las doce del mediodía o a mediodía como máximo, es decir terminando a esa hora. Esto se debe al sencillo hecho de que se ha de aprovechar el ascenso del Sol desde su punto más bajo -que ocurre a las doce de la noche o cero horas de la madrugada- y a partir de esa hora el Sol comienza a subir, hasta que sale aproximadamente a las seis de la mañana -hora solar- y continúa subiendo hasta llegar a las doce del mediodía a su punto culminante o Medio del Cielo. Por tanto, ese período de doce horas -entre las cero horas de la madrugada y las doce horas del mediodía- es la mitad del día que posee hora de tipo "positivo", y es la que se ha de usar para este tipo de práctica. En cambio, la hora de tipo Yinn, negativa, o de descenso del Sol, es la otra mitad del día, es decir, entre las doce del mediodía y las cero horas de la noche. La meditación, la relajación, la contemplación u otros ejercicios de interiorización, pueden realizarse durante la mitad negativa (introvertida) o Yinn del día, porque son actividades más bien de carácter pasivo o introspectivo. En cambio, esta práctica de Magia Científica ha de realizarse con el Sol en ascenso, debido al tipo de energías que se quiere manejar durante el acto.

En relación con los elementos necesarios, es preciso una mesa o altar. Esta no necesita una forma especial, aunque se suele usar una mesa rectangular pequeña, de una altura menor que una mesa normal, por el sencillo hecho de que el oficiante -el que dirige el acto- permanece en ciertos momentos en una posición de rodillas, no como actitud religiosa necesariamente, sino por el hecho de que el contacto con las energía telúricas de la Tierra a través de las rodillas es especialmente intenso. Además, significa también un acto de humildad ante las fuerzas universales, ya que por principio espiritual el ser humano no puede mover ni movilizar ninguna energía sutil sin el correspondiente y previo permiso de lo Alto. Si se quiere completar el escenario de operaciones -aunque no es imprescindible- se puede complementar con dos pequeñas columnas laterales, a derecha e izquierda de la mesa o altar central.

Como elementos a colocar sobre la mesa y, como opción, las dos columnas laterales, tenemos lo siguiente. Se necesita la presencia del elemento Fuego, es decir, de velas que han de ser blancas, como símbolo también de Magia Blanca y de purificación. Estas han de estar en número impar, ya que los números impares de acuerdo con la sabiduría pitagórica y con la Magia tradicional representan energías espirituales y, por tanto, se ha de colocar una vela, o tres. En el caso de que solamente se sitúe la mesa central, sobre ella se colocará una vela, y en el caso de que se cuente con las dos columnas se ubicará adicionalmente un fuego en cada una de ellas, con lo que en este segundo caso hablamos de tres fuegos. En la columna que se encuentra en el lado izquierdo del oficiante está ubicado el polo positivo, es decir, el polo Yang; en cambio en la columna que tenemos a la derecha del oficiante, es el polo Yinn o negativo. Pudiera parecer lo contrario, porque ya se sabe que el lado derecho del cuerpo humano -lado diestro- es positivo, y el lado izquierdo o siniestro es el negativo. En cambio, parece que lo estuviéramos realizando al revés, pero no es así. Esto nos conduce a un elemento importante, que es que el altar representa a las leyes universales que están frente al oficiante y a los posibles participantes, es decir, nosotros estamos de cara a aquello que pudiéramos llamar Dios, el Gran Todo, etc. Por tanto, ese ente tiene también su lado derecho y su lado izquierdo. Por entenderlo, es como si una persona la tuviéramos frente a nosotros; nuestro lado derecho corresponde con su izquierdo y nuestro izquierdo con su derecho. Por tanto, a partir de ahora llamaremos la columna derecha del altar, a la que se encuentra a nuestro lado izquierdo, porque es el lado positivo representante de las leyes naturales. En la columna de la derecha se puede situar algún elemento indicativo de la energía espiritual que viene por la polaridad Yang del universo, a través de la presencia de los grandes maestros de la humanidad, es decir, Cristo, Jesús, Buda, Mahoma, etc. Ello no es imprescindible, debido a que esta ceremonia no tiene por qué tener tintes religiosos, pero es opcional. En cambio, en la columna de la izquierda del altar, que es la que se encuentra a nuestro lado derecho, se puede ubicar cualquier elemento representativo de la madre naturaleza, ya sea una foto de un paisaje natural, o también de aquel elemento que en el simbolismo universal representa la madre naturaleza, la Virgen, Virgo, que puede ser la virgen de cualquiera de las religiones que también poseen este simbolismo, que son prácticamente todas las religiones importantes. Tampoco es imprescindible.

Lo esencial se coloca en el centro (mesa o altar) y es muy simple. Son los cuatro elementos de la naturaleza, que no pertenecen a ninguna religión en concreto aunque todas los tienen presentes. Son el Fuego -ya habíamos colocado una vela-, el Aire, el Agua y la Tierra. Veamos cómo van a ser representados y cómo han de ser situados. Los cuatro elementos se van a colocar en las cuatro esquinas de un cuadrado o de un rectángulo y el Fuego va a estar en diagonal -oposición en cruz- con respecto al Aire. El Aire va a estar representado por algún perfume como el incienso o los normalmente conocidos también como sándalos -el sándalo es una variedad que viene de la madera de sándalo- o algún perfume que tenga una connotación de elevación mental o elevación espiritual. Este ha de emitirse lentamente a lo largo del acto de la ceremonia mediante calor, es decir, se prende ese incienso o ese sándalo -hay diferentes procedimientos- y el humo o vapor se va expandiendo progresivamente purificando la atmósfera psíquica, astral y mental en torno al acontecimiento. En diagonal deben estar los otros dos elementos que nos faltan, que son el Agua y la Tierra, que deben estar también en oposición formando una cruz. El Agua es sencillamente una copa de agua. Puede ser una pequeña copa de plata, o puede ser un pequeño recipiente de barro, al gusto o identificación del oficiante. En oposición al Agua colocaremos una piedra de un lugar magnético especial o de alguna montaña, o una piedra que tenga alguna forma especial que nos haya llamado la atención, que represente al elemento Tierra de la naturaleza.

Por tanto, la posible disposición de los elementos puede ser la siguiente. A nuestra derecha podemos situar el sándalo en la esquina del fondo, y la Tierra en la esquina más cercana; mientras que a nuestra izquierda colocaremos el Agua en la esquina del fondo, y el Fuego en la esquina más cercana. Se puede utilizar algún libro sagrado, algún libro profundo, o sencillamente alguno de los grandes libros usados por las distintas religiones (el Bhaghavad Gita hindú, el Popol Vuh de los Mayas, el Corán, la Biblia, el Talmud). Cualquier libro universal o de algún autor espiritual sirve también como elemento de lectura, de inspiración, y puede ser utilizado también a lo largo del acto.

¿Cuñal es el sentido que tiene la disposición de estos elementos?. ¿Por qué se utilizan?. Hay que tener en cuenta que el altar es representación de la arquitectura universal. El hecho de situar tres elementos fundamentales -mesa central y dos columnas- nos está hablando acerca del desarrollo tri-unitario de la naturaleza divina. Primero, con una polaridad Yang, que es la que viene de arriba o del Cielo, que es la columna crística o columna de la derecha del altar, que es la que está a la izquierda de nuestro cuerpo. Luego, la columna izquierda del altar, que está a nuestra derecha, representa la columna de la materia, de la Tierra, de la Virgen, o del Yinn. No es posible que se genere, que aparezca, que se produzca o que se desarrolle el altar o mesa central si no existen estas dos columnas (desde el punto de vista simbólico). Es necesario que esas dos fuerzas -Yang y Yinn- se unan para dar como resultado el Camino de Enmedio, que es el que pretendemos descubrir, iluminarnos en él, caminar, experimentar y concientizar.

El mago (magia, magister, magisterio, maestría...) trabaja sobre estos elementos sagrados (sacros, secretos) con humildad, con tranquilidad, sin aspavientos, sin orgullo, sin precipitaciones, y sin curiosidad dañina. Sencillamente está como investigador y como buscador de la verdad, del Camino de Enmedio, y del camino del centro, donde se va a encontrar con cuatro elementos que también son duales o polares en sí mismos.

El Fuego es el mundo del espíritu, el cual tiene dos polos: la "conciencia", como recepción y registro de experiencias (polaridad negativa o receptiva); y, en la polaridad positiva o expansiva, encontramos la "voluntad". Por tanto, el espíritu es el mundo de la conciencia-voluntad, y eso viene representado por el Fuego, el Fuego iluminador y renovador del espíritu, que representa las pruebas o crisis de tipo moral. Estas son necesarias para producir esa purificación o regeneración interior, que es la que hace que se dé un paso hacia el frente, y que no se pudran las experiencias en un estancamiento involutivo.

El Aire es el siguiente elemento y representa el mundo de la mente, de las ideas, las dudas mentales y los enredos intelectuales porque, quizás, tan mala puede ser la ignorancia como el exceso de teoría mal digerida o de información de poca calidad. Entonces, ese tipo de pruebas o de experiencias aéreas, vienen representadas porque el mago tiene que lidiar también con el mundo del Aire para conseguir el equilibrio. Además, existe una mente activa o generadora, y una mente pasiva o receptiva.

El tercer elemento es el Agua, que es el mundo de la psiquis, la ilusión, la imaginación, los sentimientos, el subconsciente; la sensibilidad psíquica, artística y amorosa; los desengaños psíquicos, la depresividad interior y, en definitiva, la emotividad. Es el mundo del Agua. Obviamente, las pruebas y las experiencias del Agua son especialmente importantes para conseguir la realización del hombre y de la mujer total.

El cuarto y último elemento es la Tierra. Representa nuestro cuerpo, la necesidad de cuidar la alimentación, y de realizar ejercicio para mantener nuestro cuerpo flexible y en condiciones, con moderación, pero al mismo tiempo con regularidad y autodisciplina. De otra manera, el cuerpo se convierte con demasiada frecuencia en un estorbo o una rémora, y no es precisamente esa su función. Cuando existe cansancio, hay desánimo, depresión e irritabilidad y, por tanto, nuestro circuito con la naturaleza no está ejerciéndose correctamente. Debido a ello, el alimentarse de los elementos físicos convenientes y el tener una cultura psicofísica, es importante para desarrollar las capacidades superiores, psíquicas, mentales y espirituales. Además de lo anterior, la Tierra representa el manejo exterior de la materia y, por tanto, el mundo de lo económico y de los recursos materiales, que está regido también por el elemento Tierra.

Por tanto, observamos que estos cuatro elementos o componentes indican experiencias básicas. Son los cuatro brazos de la cruz del sendero humano y del sendero suprahumano, que es el sendero crístico.

La presencia del libro sagrado o libro profundo, se puede utilizar de forma opcional en un momento determinado del acto. Se abre apuntando con el dedo y los ojos cerrados, para obtener de acuerdo a la ley del azar -que en realidad es causa y efecto- un pasaje o enseñanza que va de acuerdo con las experiencias o con la sabiduría del día. Tengamos en cuenta que el acto mágico se realiza en calidad de buscador de la verdad y, por tanto, se está abriendo el libro y leyendo la página de la cual se va a tener conocimiento a lo largo del día.

Continuamos ahora explicando el significado trascendental de esos cuatro elementos, pero en relación con el Macrocosmos y con la naturaleza. Hay que tener en consideración que el Fuego representa la energía vital esencial que recibe la Tierra para su existencia, y para su vida. Los cuatro elementos los podemos ver muy claros en un componente de la naturaleza tan sencillo como es una planta. Esta se alimenta de la energía solar (elemento Fuego), del aire (elemento Aire), del agua (elemento Agua) y de las sales minerales de la tierra (elemento Tierra).

El ser humano como parte de la naturaleza de la Tierra también está en contacto con esa energía solar. Por tanto, al trabajar en el altar sobre el fuego, también se está trabajando de manera pequeña pero importante con el Fuego de la naturaleza, y sobre la energía que recibe la Tierra, haciendo que ésta perdure y se vitalice, haciendo que sea más positiva, y que la Tierra continúe su curso evolutivo sin problemas.

Al trabajar sobre el elemento Aire de la mesa, se está trabajando también sobre la atmósfera de la Tierra en su sentido real y simbólico, para que ésta se limpie, y para que aguante los embates de la ignorancia de una parte de la humanidad.

El elemento Agua, trabajado en pequeño sobre la mesa, produce un efecto positivo también en las aguas de la Tierra, y esas aguas de la Tierra representan también el sustento de la propia vida y supervivencia de nuestro planeta.

Al trabajar sobre el elemento Tierra, evidentemente, se está trabajando también sobre la corteza sólida de nuestro planeta, mediante la conexión con las energías telúricas, magnéticas, y circulantes de la Tierra.

Por tanto, como podemos observar, el altar es un pequeño teatro muy sencillo y neutral, que no tiene por qué ofender a nadie, sino todo lo contrario. Puede inspirar a conocer mejor la propia religión ya que el acto mágico al estilo druida, en su sentido puro, entronca y enraiza con las antiguas ceremonias realizadas por las grandes comunidades Iniciáticas del pasado: Mayas, Hindúes, Incas, Druidas, Egipcios, Caldeos, Tibetanos, etc.

Las fases del acto de magia druida van en relación con los planetas tradicionales, como representantes de fuerzas universales. Antes de comenzar en el ciclo planetario del acto druídico, se realiza el incensamiento del lugar, dirigiendo el humo hacia el altar y hacia las dos columnas, perfumando el ambiente. Durante esta fase preliminar todavía, tanto el oficiante como los participantes permanecen de pie. El uso de una pequeña campana o gong, con tres toques sitúa la mente ya predispuesta y da el aviso para el comienzo del acto en sí.

La primera fase se encuentra regida por Mercurio, porque precisamente Mercurio es el mensajero alado, el mensajero de los dioses, el que es capaz de subir y bajar, de estirar la mente arriba y abajo para realizar esos primeros contactos entre el mundo de lo concreto (espacio temporal), y el mundo de lo metafísico que se pretende alcanzar, o más bien, con el que se pretende conectar. Durante la fase mercuriana, cada participante puede formular internamente una pregunta sobre algo que necesita respuesta, ya que Mercurio está representando el planeta de la duda, pero la duda también como símbolo de búsqueda de la verdad. Es necesario plantear la duda para que venga la respuesta. Por tanto, cada participante interiormente, de forma humilde, serena, y respetuosa puede plantear su pregunta. La respuesta no necesariamente vendrá durante el acto mágico, pero ese acto sí puede promover el que más tarde llegue la luz o el esclarecimiento mental que solucione la duda pujante en la mente de la persona. Por tanto, esta fase mercuriana se encuentra muy análoga a la propia regencia de Mercurio sobre la mente concreta, y sobre la mente individualizada. Mercurio es el planeta que realiza ese primer despegue o vuelo de la mente a través del conocimiento, a través del estudio, y sobre todo, como hemos dicho, a través de la duda, de la pregunta y la respuesta continuas. Puesto que no se pretende estandarizar el acto, sino que es posible que dentro de este patrón cósmico se pueda adaptar a la idiosincrasia de la propia persona, hay otras posibilidades abiertas en la fase mercuriana. Por ejemplo, alguna oración particular de cada uno de los participantes, o una previamente establecida en grupo. El diseño o elaboración de estas oraciones que se pueden ir perfeccionando con el tiempo, es un buen ejercicio de estudio personal, o también si se quiere de estudio en colectivo. La temática simbólica y lógica de este patrón mercuriano debe ir en el sentido de la sabiduría, del conocimiento, de solicitar a lo alto la solución a las preguntas, de pedir por la recepción de la claridad mental, o la llegada de algún nuevo pequeño arcano de sabiduría y el esclarecimiento progresivo de las preguntas que cualquier buscador de la verdad se hace. Debido a ello, solicitar conocimiento, sabiduría y luz mental son los patrones fundamentales en los que se puede basar la oración mercuriana a pronunciar durante esta fase.

B. EJERCICIO NUMERO 7.

TITULO: CEREMONIA DRUIDICA, FASE JUPITERIANA.

FINALIDAD: INVOCACION DE EXPANSION MENTAL.

En la segunda fase, que es de carácter jupiteriano, la mente se expande a lo más universal. Ya no se trata tanto de pedir o solicitar la llegada de conocimiento o sabiduría, sino de buen juicio, de buena capacidad de valoración, y de elevación en la comprensión de los ideales. Júpiter, como sabemos, está relacionado con el mundo de la filosofía, de la moral, y del alto vuelo mental. Toda persona tiene su filosofía de la vida, la cual le guía y en algunos aspectos también le puede limitar en su proceso natural de cambio o de transformación: el concepto de lo bueno y de lo malo, de lo correcto y lo incorrecto, así como de lo justo y de lo injusto. Todo eso se encuentra regido por Júpiter. Por tanto, pedir o solicitar incrementar el sentido de lo moral o de lo ético en el amplio concepto de la palabra, está en relación directa con esta fase jupiteriana.

Por ejemplo: "Oh, Señor, te pido que me permitas ser más justo en mis valoraciones, ser más comedido y equitativo en mis juicios acerca de las personas y de las cosas, y elevar y perpetuar en el ideal". Esto es un simple ejemplo, el cual puede variar tanto como la imaginación e inteligencia lo permita, pero que puede ser ilustrativo en relación a la fase jupiteriana. También hay que tener en cuenta que en esta fase jupiteriana -debido a que Júpiter es el patrón o el organizador- es cuando ya el oficiante se coloca como pequeño director de orquesta de los elementos que va a poner en funcionamiento, aunque a pequeña escala.

Al respecto, otra fase pudiera ser: "Oh, Señor, a tu disposición me pongo, para que con el máximo de sabiduría y de expansión mental posible, sea capaz de administrar y de organizar aquellas fuerzas que en mis manos en estos momentos me depositas". Este es otro ejemplo en el que se observa que el oficiante y, también, por ley de causa y efecto los participantes, están siendo conscientes de que en sus manos se coloca un determinado nivel de energías universales. Es muy importante el sentido de lo comedido durante esta fase del acto, ya que Júpiter como defectos tiene también el del derroche de energías y el de la demasiada fachada; por tanto, los aspavientos o los rituales demasiado exagerados precisamente no van a favor de que el acto en su parte esencial sea más provechoso, sino más bien que quede en cartón piedra.

C. EJERCICIO NUMERO 8.

TITULO: CEREMONIA DRUIDICA, FASE MARCIAL.

FINALIDAD: INVOCACION DE VALOR Y ENERGIA.

La siguiente fase se encuentra regida por Marte. Es un cambio importante, porque una vez que se ha tomado conciencia del papel o de la misión a desarrollar y se toma el mando sobre los elementos de que se dispone (Júpiter), entonces comienza lo que llamaríamos la entrada en la dinámica espiritual. El mundo espiritual necesita también lucha, empuje, y romper con barreras. Por tanto, Marte va a ser el que define y el que separa lo blanco de lo negro. Este es el momento del verdadero inicio dinámico del acto. La oración ha de estar encaminada hacia la rectitud de pensamiento y de actuación, así como saber discriminar a un lado y a otro de una línea definida lo que es positivo y lo que es negativo. Tener las ideas claras, osar y arriesgarse es lo que se necesita en esta fase del acto.

Por ejemplo: "Oh, Señor, necesito de tu fortaleza, de tu energía y de tu valor para que al superar dudas, temores y confrontaciones de fuerzas pueda alcanzar tu siguiente morada. Oh, Señor, en mí está el propósito de la rectitud, pero necesito de tu apoyo, para con energía y con nobleza superar todos los obstáculos". Este es un ejemplo sencillo en el cual observamos que en esta fase del acto es necesario pasar por un camino estrecho de forma decidida, sin temores y sin complejos. Es una invocación al estilo de Marte, pero no como planeta de la agresividad, sino como planeta del conductor, y del que se mete primero que nadie en lugares donde puede existir oscuridad, peligro, desconocimiento del terreno que se pisa, etc. Entonces, para salir de la monotonía de la vida cotidiana y lograr que la mente se proyecte hacia otro nivel, es necesario pasar desde Júpiter -que es el que tiene el proyecto de lo que hay que hacer en el plano mental- hasta la práctica y la acción a través del empuje de Marte.

D. EJERCICIO NUMERO 9.

TITULO: CEREMONIA DRUIDICA, FASE SOLAR.

FINALIDAD: CONSAGRACION A LA VOLUNTAD CREADORA.

La siguiente morada a alcanzar es la del Sol. A ésta se le ha dado en llamar a veces "consagración", es decir, viene de sacro, sagrado o secreto. Ya una vez pasado ese punto álgido conseguido por el empuje que ha dado Marte, se penetra en el reino de la luz, que viene indicado por el Sol. Por tanto, todo lo relativo a la grandeza, la magnanimidad y la omnipresencia de lo divino, cabe en las oraciones que se pueden establecer aquí.

Por ejemplo: "Oh, Señor, tu vida es esplendor y tus manifestaciones son infinitas; permíteme apenas recibir un poco de tu gran luz y participar creativamente de alguna manera en tu Magna Obra. Así, Señor, por medio de mi individualidad, me pongo a tu disposición para participar en esa Gran Obra". Aquí estamos simbolizando el hecho de que la consagración representa un punto también álgido en el acto, en el cual se establecen dos cosas: primero, la grandiosidad de las fuerzas que se están manejando y, en segundo lugar, la disposición personal para que de forma creativa y constructiva se aprovechen esas energías según el curso evolutivo de la vida. No tendría ningún sentido, evidentemente, realizar una ceremonia de Magia Blanca para que esas energías quedaran sólo en casa, sino que en la consagración solar se reconoce la omnipresencia de lo divino. Al mismo tiempo también, por esa omnipresencia (presente en todos lados) se reconoce que el propio yo o ente solar individual es también parte de esa unidad divina. Debido a ello, la individualidad actua en consecuencia de forma evolutiva y expansiva, a través de obras y de creaciones. De ahí el concepto que se citó a modo de ejemplo, pero de forma muy ilustrativa, en la oración solar, en la cual se citó la Magna Obra. La Magna Obra o Gran Obra es un concepto de los alquimistas, y es algo que lógicamente no se ha completado todavía sobre la Tierra. Se ha estado tratando de realizar desde el principio de la humanidad, se ha intentado y a veces aparentemente se ha fracasado, y se ha vuelto otra vez a continuar más tarde. Pero eso es realmente parte del proceso. Lo importante es que esa llama, ese fuego sagrado o sabiduría tradicional permanece, es imperecedera, y es perenne a lo largo de la historia de la humanidad. Ese fuego solar es al que se llama durante esta fase de la ceremonia tan importante. Las civilizaciones de tipo solar insistían mucho en esta radiación de la ceremonia cósmica, ya que consideraban al Sol como fuente de luz, de iluminación y de vida. Al mismo tiempo, no se pretende entrar en ese concierto de energías, como decíamos, sólo para fines egoístas, personales o de orgullo. El objetivo es participar de manera activa, ya que se pone en manos de la persona una pequeña cantidad de esa energía. El individuo se compromete activamente a utilizarla en pro del bien y en pro de la Magna Obra, según la cual en un momento dado la Tierra va a ir tomando más claramente un camino evolutivo. Algunos rasgos se están viendo, pero todavía son iniciales en los comienzos de la Era de Acuario en la cual nos encontramos. Pero en ciclos posteriores, con el paso del tiempo y de las experiencias de la humanidad, el concepto de lo solar se va a ir afianzando y manifestando en obras reales, realizadoras, con un sentido espiritual evolutivo, y materializándolo en lo concreto, es decir, con cosas tangibles y palpables. Por eso, para llegar a esta estancia, a este punto o a este encuentro con el Sol, es necesario haber pasado por la lucha de Marte, porque no es posible realizar ni siquiera un ápice de esa Magna Obra si previamente no se ha desentablado la batalla en lo espiritual, que muchas veces es también una batalla en lo concreto, ya que "lo que se ata en la Tierra es atado en el Cielo".

E. EJERCICIO NUMERO 10.

TITULO: CEREMONIA DRUIDICA, FASE LUNAR.

FINALIDAD: UNION EN EL PLANO PSIQUICO.

La siguiente morada o estancia es la de La Luna. La morada de La Luna representa el colocarse en una actitud más pasiva, una actitud receptiva, preparándose para el momento culminante dentro del proceso de la ceremonia cósmica druídica. La Luna representa unión en el plano psíquico. Una vez que se ha captado la energía solar, ahora se necesita conservarla, interiorizarse, y al mismo tiempo conectar psíquicamente con todas aquellas personas que puedan en el mundo estar compartiendo la misma idea. Esto significa que esa unión en el plano psíquico no tiene barreras ni limitaciones. De ahí el símbolo de la esfera de cristal, es decir, la Tierra como algo cristalino, como algo que no tiene barreras físicas, que es como realmente la percibe el clarividente, no al cien por cien durante todo el día puesto que no existe clarividencia al cien por cien, pero sí quizás al uno por cien, con lo cual ya sería un muy buen clarividente. En esos momentos se percibe el mundo sin barreras, ni espaciales ni temporales, que son las que realmente nos tienen atados al nivel normal y cotidiano en el cual nos encontramos. Por tanto, las oraciones, en este caso regidas por la Luna -unión en el plano psíquico- consideran la Tierra globalmente como un hogar psíquico, o como una familia, pero teniendo en cuenta que se persigue el contacto con personas que están trabajando activamente por la luz sobre el planeta. Ello no se encuentra sólo limitado a personas que participan en movimientos de caridad, religiosos, o esotéricos, sino que hay muchas personas en otros ramos: artistas, profesionales, empresarios, trabajadores, amas de casa, etc. Lo más importante es la actitud interior y el cumplimiento que la persona hace en su papel cotidiano de la misión que le corresponde, que aunque pequeña puede ser trascendental.

Un ejemplo sería: "Te pido, oh, Señor, entrar en contacto, en comunión, y en unión con aquellas personas que con un corazón limpio, con claridad de mente y con fortaleza de espíritu están trabajando y dando parte de sus fuerzas por la realización de la Gran Obra. Queremos unirnos en este momento para participar y para unir nuestras energías en pro de la realización de un orden más justo, equitativo y comprensivo para con el propio ser humano". Esto sirve únicamente como ejemplo ilustrativo, y aquí se observa la filosofía de unión en el plano psíquico de esta fase, morada o estancia de la Luna dentro de la ceremonia cósmica.

F. EJERCICIO NUMERO 11.

TITULO: CEREMONIA DRUIDICA, FASE VENUSINA.

FINALIDAD: UNION ENTRE LO SUPERIOR Y LO INFERIOR.

La siguiente fase es la que se llama comunión, y tiene relación con Venus, planeta del amor. El amor muchas veces se interpreta sólo desde el punto de vista sentimental, y aunque el amor sentimental es importante, también existe el amor en un sentido de unión, de fusión, o de trascendencia. Venus, como planeta del amor, en lo abstracto o metafísico representa la unión entre lo de arriba y lo de abajo. Es el punto de contacto o punto de unión entro lo superior y lo inferior, es decir, entre lo de la Tierra y lo del Cielo. Por tanto, debe haber una correspondencia entre los pensamientos, palabras y movimientos que realizan los participantes en la ceremonia, por un lado, y las energías superiores que se pretende vayan en circulación armónica y consonante con lo que abajo se está realizando. Ese punto de contacto sobreviene en la fase regida por Venus.

La Iglesia Católica en esta fase utiliza una fórmula muy conocida: "Señor, yo no soy digno de que vos entréis en mi pobre morada, mas decid una sola palabra y mi alma será sana y salva". Esta es una expresión que va de acuerdo con este concepto venusino de unión, e incluye un factor importante que es el de la humildad.

Otra posibilidad sería: "Señor, en tus manos encomiendo mi realización personal, mis ideales y mi vida". Se suele utilizar un tipo de fórmulas en la cual se deja en manos de lo superior la decisión final, es decir, yo propongo y el de arriba dispone. Esto significa que, efectivamente, el contacto viene propuesto de abajo, pero la chispa viene de arriba para abajo. Por tanto, definir una operación de magia como manejo, utilización o manipulación es un tanto erróneo. Cuanto menos en la Magia Blanca, siempre es lo divino quien tiene la última palabra: "Vos tenéis, Señor, la última palabra. Si lo tenéis a bien, consideradme como vuestro servidor que necesita de vuestra luz para andar". Este sería un ejemplo más a tener en cuenta como simple punto de referencia.



G. EJERCICIO NUMERO 12.

TITULO: CEREMONIA DRUIDICA, FASE SATURNIANA.

FINALIDAD: ATERRIZAJE EN LA DIMENSION ESPACIO-TEMPORAL.

La última fase está regida por Saturno. Ya hemos visto la fase de Mercurio, posteriormente Júpiter, a continuación Marte, El Sol, la Luna, Venus, y nos queda solamente Saturno. Saturno viene después de haber dejado un momento de dos a cinco minutos durante la fase venusina como máximo de tiempo para percibir esas energías lo más posible. Luego, se pasa a la fase saturniana, en la cual se regresa al mundo de las realidades cotidianas, de las realidades concretas, y también es la vuelta al trabajo, la vuelta a las actividades de todos los días. Lógicamente, se regresa con esa experiencia metafísica, muchas veces elevada e increíble, que supone el haber participado en esta pequeña ceremonia cósmica.



10.3. EJERCICIOS DE AUTOPROTECCION PSIQUICA

A. EJERCICIO NUMERO 13.

TITULO: TRIANGULO SOLAR CORPORAL.

FINALIDAD: REVITALIZACION SOLAR DE PUNTOS CORPORALES SELECTOS.

Cuando hablamos de autoprotección psíquica, no nos referimos a estar en una actitud defensiva o "a la defensiva", puesto que eso ya indicaría una cierta inclinación al temor, a la desconfianza, y por ende, a una predisposición más bien tensa, lo cual es en sí un factor que no ayuda en la autoprotección psíquica.

Uno de los problemas que se ha de solucionar para encontrarse no agredido con la influencia -en este caso desarmónica- que puedan ejercer sobre nosotros otras personas, es la propia falta de suficiente carga de energía. Por tanto, necesitamos elevar nuestro nivel de energía, para de esa forma aumentar nuestra protección, nuestros filtros, y nuestras pantallas energéticas cara a los demás.

El ejercicio que proponemos se basa en el uso de la energía solar, que es la energía primordial como fuente de la naturaleza y que internamente el ser humano entronca con su propia individualidad. Así, estamos fortaleciendo no solamente la energía pura como voltaje circulante en nuestras baterías psicofísicas, sino también la individualidad esencial a través de su ejercitamiento y de la toma de conciencia de esa individualidad del yo superior.

El ejercicio en su práctica es muy sencillo, aunque en su filosofía y en sus resultados es trascendental. Recomendamos que se realice por la mañana entre la salida del Sol y el mediodía, puesto que hemos de tener el Sol presente. En caso de que exista demasiado calor porque el Sol le esté llegando directamente, no es muy recomendable esperar a que el Sol alcance su máximo punto en el cielo. Es decir, hay que saber manejar y controlar los efluvios de energía solar, y no producir una sobrecarga en las baterías corporales, que es lo que sucede por ejemplo cuando se toma el Sol durante determinado número de horas de forma excesiva en la playa, por ejemplo. Esto produce aparentemente una recarga de energía, pero el efecto posterior es que esa energía se pierde fácilmente y se produce un sobrecalentemiento tanto corporal como psíquico. Por ello, en principio sería más recomendable realizarlo entre la salida del Sol y las diez u once de la mañana, hora solar. Otro componente importante es que, si se quiere ver al Sol de frente, tiene que ser inmediatamente después del amanecer para no dañar la vista. En todo caso, ver el Sol durante el ejercicio no es necesario, porque durante el ejercicio los brazos se proyectan repetidas veces hacia el Sol como en una secuencia, pero no es imprescindible tener que mirar directamente al Sol, lo cual como se sabe es perjudicial prácticamente desde el momento que éste se empieza a levantar sobre el horizonte.

El ejercicio precisa tener una ropa que sea cómoda, y que permita soltura de movimientos. Usted (o ustedes) se coloca de pie, con las piernas ligeramente separadas, y los pies paralelos apuntando hacia el frente. Con los dedos de las manos va a realizar un triángulo, de manera que la base inferior de ese triángulo equilátero -con los tres lados iguales- la van a formar los dos pulgares colocados como una sola línea, en línea recta, uno a continuación del otro; mientas que los otros dos lados que apuntan hacia el vértice superior del triángulo, lo van a conformar los dos dedos índices. Ese triángulo, siempre que se pueda, ha de estar con su punta superior -considerando ésta como la unión de las yemas de los dedos índices- apuntando hacia arriba. Esto no es un requisito imprescindible, pero siempre que sea posible vamos a mantener el triángulo en posición vertical, el cual simbólicamente tiene analogía con el elemento Fuego, que está representado por un triángulo con la punta hacia arriba. Primero que nada, vamos a colocar el triángulo a la altura del plexo solar. Ese triángulo a la altura del plexo solar con la punta hacia arriba, va a significar que estamos tomando como base de partida o como centro de acumulación de energía vital básico al plexo solar. Se puede decir que es la principal batería de energía vital de nuestro cuerpo. Obviamente, el cerebro es superior en voltaje de energía, pero en el nivel de la energía mental o nerviosa; y también tendríamos el hígado como fuente de energía metabólica, más que nada bioquímica; pero en el plexo solar encontramos lo que es la energía vital en su máximo nivel de acumulación.

Se comienza a hacer respiraciones energéticas, es decir, concentrando la energía en el plexo solar y en el triángulo pegado al abdomen con la punta hacia arriba. Se continúa con este proceso de respiraciones energéticas durante un mínimo de tres minutos, máximo cinco, pero siempre teniendo en cuenta que cuando hablamos de respiración energética no se refiere a respiraciones ruidosas o exageradas que pudieran producir mareo o cansancio, sino respiraciones suaves, rítmicas y profundas. Después de este período inicial de recarga del plexo solar, se va a proyectar el triángulo -y por tanto estirando los brazos- hacia el frente y un poco hacia arriba, si es posible en la dirección del Sol. Ahí vamos a permanecer de nuevo durante un minuto aproximadamente, tomando respiraciones suaves y profundas. Como ya hemos dicho, no es necesario, y en ocasiones no es conveniente, mirar directamente al Sol, pero sí proyectar los brazos en línea recta de manera que la luz del Sol pase a través de ese triángulo, con lo cual éste será cargado con los efluvios solares de una marea muy especial.

A continuación, una vez terminado ese período de recarga del triángulo solar durante un minuto, se toma aire por última vez. Al exhalar, vamos a llevar el triángulo a tocar el pie derecho. Podemos hacer por ejemplo cinco o siete exhalaciones con sus inhalaciones correspondientes, manteniendo el contacto del triángulo solar con el pie derecho, sintiendo que el pie derecho está siendo recargado de energía. ¿Qué sentido tiene esto?. Hay que tener en cuenta que los miembros corporales (piernas y brazos) son lanzadores y receptores de energía, siendo hasta cierto punto como las cuatro antenas de nuestro cuerpo; cuatro grandes antenas proyectoras y receptoras de energía. Ya sabemos que tanto las terminaciones de las plantas de los pies como de las palmas de las manos, son especialmente sensibles a la energía. Por eso, se necesita que la energía se acumule y recargue las extremidades, o mejor dicho, las puntas de esas extremidades (pies y manos) para que nuestra aura o nuestro nivel energético en el aura se acreciente.

Una vez se ha finalizado con este proceso, se vuelve de nuevo durante un momento a colocar el triángulo en el plexo solar, apenas tomando tres respiraciones, más que nada para mantener siempre el centro de referencia del cual parte esa energía hacia nuestro organismo, y que es precisamente el plexo solar. Cualquier terapia o técnica de autoprotección psíquica requiere, por lo general, una clara conciencia del plexo solar. A continuación, se vuelve de nuevo a permanecer dos o tres minutos realizando respiraciones y proyectando el triángulo hacia el Sol. Como siguiente paso, se toma aire por última vez y, al exhalar, cambiando la postura, se pasa directamente a lanzar y acumular esa energía en el pie izquierdo. Estamos, por tanto, realizando un "pase" magnético, por decirlo de alguna forma, o un autopase energético a los puntos que consideramos especialmente sensibles en nuestro organismo.

Si el procedimiento se quiere hacer con una secuencia resumida, los siguientes puntos a energetizar serían los dos hombros, como puntos donde se encuentran las articulaciones que llevan hacia los brazos, y que también son nudos importantes de energía que hay que saber proteger. Y como quinto punto -no estamos contando el plexo solar porque es el lugar de tránsito- vamos a ubicar el triángulo solar en el pecho. Este paso es especialmente importante y se puede permanecer algún tiempo más descargando la energía del triángulo solar sobre el pecho con la punta hacia arriba.

Por tanto, a partir de donde nos quedamos anteriormente, después de haber descargado la energía en el pie izquierdo, se pasa durante tres respiraciones por el plexo solar, se proyecta de nuevo el triángulo solar hacia el astro rey, y se pasa a descargar energía al hombro derecho. A continuación, se hacen tres respiraciones en el plexo solar, se lleva el triángulo hacia el Sol, y se descarga hacia el hombro izquierdo. Por último se, pasa durante tres respiraciones al plexo solar, se lleva el triángulo hacia el Sol, se descarga en el pecho y de nuevo tres respiraciones en el plexo solar.

Por tanto, hemos unido aquí hasta un total de cinco puntos: pie derecho e izquierdo, hombro derecho e izquierdo y también el pecho. Si quisiéramos realizar el ejercicio más completo -porque tenemos el tiempo suficiente para ello- podemos incluir dos puntos más para completar siete.

El sexto de estos puntos es la garganta. Aquí hay un factor importante, y es que la protección psíquica personal muchas veces reside también en el autocontrol que se tenga sobre el verbo -sobre la palabra- porque muchos de los enredos e inseguridades, fugas de energía o, sencillamente, la falta de despliegue adecuado de las propias energías, reside en el mayor o menor dominio, soltura y autocontrol que se tenga sobre la función verbal. Por tanto, el sentido que tiene colocar el triángulo solar con su punta hacia arriba en la zona de la garganta, es también energetizar este punto y tener un mayor dominio sobre la función de la palabra.

Por último, el séptimo punto está en correspondencia con el entrecejo. La autoprotección psíquica también está muy conectada con la capacidad para recepción de pensamientos, elaboración de pensamientos, y emisión de pensamientos, es decir, con la potencia telepática que tenga la persona. Alguien con poca potencia telepática se ve aminorado en sus posibilidades ante personas que quizá tengan mayor fuerza, bien porque hablan con mucha seguridad o porque verdaderamente están muy seguros de lo que dicen, o también porque tienen un pensamiento más potente, lo cual no quiere decir que sea un pensamiento más controlado. Es decir, son personas cuya carga de energía en la zona del entrecejo es especialmente poderosa. Por ello, aquellas personas que tengan una baja de energía en ese punto, pueden sentirse aminoradas o un poco rebajadas en sus posibilidades si tienen falta o déficit de energía. Por tanto, en el entrecejo revitalizamos nuestra capacidad de potencia telepática. Es un ejercicio importante para los telépatas o para los que quieran realizar prácticas en ese sentido. Por eso, se puede decir que el triángulo energético aplicado en el entrecejo es un ejercicio preliminar o preparatorio para el desarrollo de las capacidades telepáticas.

B. EJERCICIO NUMERO 14.

TITULO: TRIANGULO SOLAR EXPANSIVO.

FINALIDAD: EXPANSION DEL CAMPO AUREAL.

El triángulo solar expansivo pretende crear una burbuja de energía en torno a nosotros. No significa crear nada de la nada, puesto que no podemos crear, y al mismo tiempo la nada no existe. Se trata sencillamente de acrecentar nuestro huevo de energía, nuestra cúpula energética, o nuestro campo energético, el cual probablemente es un término más correcto y científico, tanto en el plano de la energía vital o etérea, como en el plano astral o psicoafectivo.

Siempre nos vamos a ir basando en el uso y el manejo correcto de la energía solar. Por tanto, los ejercicios realizados tienen pocas contraindicaciones, o prácticamente ninguna, siempre y cuando se sigan las normas básicas que hemos comentado. Hay que tener en cuenta que es preferible hacer uno, dos o tres ejercicios diarios de los que proponemos -durante una sesión máxima total de media hora- antes que insistir más de una vez al día o llegar a sesiones excesivamente largas. Esto tiene la excepción de que se esté en algún ambiente natural dedicado solamente a este tema durante algunos días y ahí ya se podría hacer una sesión de mañana y una sesión de tarde, especialmente si se realiza en grupo, donde es a veces más fácil mantener un ritmo de actividades compensado y equilibrado.

El triángulo solar expansivo se basa en el mismo sistema del ejercicio anterior. Se coloca el triángulo con la punta hacia arriba sobre el plexo solar durante tres respiraciones. A continuación se proyecta hacia el Sol y, en esa postura, tomamos respiraciones profundas y energetizantes, captando con cada inhalación la energía solar. Una vez terminado ese período, que puede ser en este caso de un minuto como máximo, se lleva el triángulo hacia el plexo solar. Se toma aire, y al exhalar se proyectan los brazos -siempre formando el triángulo con la punta hacia arriba- hacia el frente del plexo solar, muy lentamente... muy lentamente al exhalar, como si estuviéramos estirando un elástico, y al mismo tiempo imaginando que dilatamos la extensión de nuestro aura, es decir, su volumen hacia el frente, al máximo de lo que podamos estirar nuestros brazos. Se toma aire, y al exhalar se regresa también lentamente hacia el plexo solar. Se toma aire al llegar al plexo, y al exhalar se vuelve otra vez a proyectar el triángulo hacia el Sol con los brazos estirados. Se permanece un minuto tomando respiraciones profundas. A continuación se toma aire, y al exhalar se lleva el triángulo hacia el plexo. Se toma aire con el triángulo en el plexo, y al exhalar de nuevo se repite el proceso de estiramiento del elástico energético, lo cual vamos hacer concretamente a la altura del pecho. Al llegar al final del máximo estiramiento de los brazos se toma aire. Se exhala lentamente regresando el triángulo hacia el plexo, se toma aire con el triángulo sobre el plexo, y de nuevo al exhalar se estiran los brazos con el triángulo hacia el Sol. Se mantiene un minuto tomando respiraciones energetizantes, se toma aire por última vez, y se acerca al exhalar el triángulo de nuevo hacia el plexo. Se toma aire con el triángulo sobre el plexo, y de nuevo se exhala estirando el elástico, ahora por ejemplo hacia otras posiciones en torno a nuestro organismo, como puede ser hacia abajo en dirección al pie derecho, pero sin llegar a doblar la columna vertebral. En este ejercicio es importante que la columna, que es realmente el cable principal energético de nuestro cuerpo, esté en posición vertical, porque así se produce la mayor captación de energías Yang-Yinn. Por tanto, vamos a ir realizando a diferentes alturas estiramientos de nuestro aura energético, pero siempre manteniendo la columna recta. Lo vamos a hacer apuntando hacia abajo, hacia el pie derecho, hasta que nos dé -en postura erguida- el estiramiento de los brazos, y siempre con la misma mecánica. A continuación realizamos la misma operación hacia el pie izquierdo.

Luego lo haremos hacia el lateral u hombro derecho, como si colocáramos los brazos apuntando hacia una persona que está a nuestra derecha justamente. Luego continuamos hacia el lateral u hombro izquierdo.

Ya podemos pasar a un nivel un poco más elevado, estirando nuestro aura energético hacia delante a la altura de la frente. Por último, estiramos nuestro aura energético en vertical hacia arriba, es decir, colocando los brazos apuntando con el triángulo solar justo sobre nuestras cabezas hacia el cielo, estirando nuestro aura sobre nuestra coronilla hacia arriba en vertical. Por tanto, proponemos varios estiramientos del aura energético, concretamente a la altura del plexo hacia el frente (1), a la altura del pecho hacia el frente (2), hacia abajo al pie derecho (3), abajo hacia el pie izquierdo (4), en la dirección lateral del hombro derecho (5), en la dirección lateral del hombro izquierdo (6), a la altura de la frente (7), y hacia arriba en vertical (8). Este es un ejercicio que crea una clara conciencia de nuestro campo energético, y también aprendemos con él a aumentar el volumen de nuestro campo aureal.

C. EJERCICIO NUMERO 15.

TITULO: GUARDIAN DEL FUEGO SAGRADO.

FINALIDAD: PURIFICACION Y NEUTRALIZACION DEL CAMPO ENERGETICO DEL HOGAR.

Hay un aspecto muy importante en la autoprotección psíquica personal, y es el manejo del fuego. Para ello, es necesario mantener un fuego sagrado en el hogar. ¿Cuñando es recomendable instalarlo?. Debe de aplicarse cuando la persona tenga una completa disposición de su casa o su hogar, por ser independiente. Cuando se vive con otras personas, es conveniente contar con el visto bueno de los familiares. Ellos deben conocer el sentido que tiene el establecimiento de un fuego sagrado, que en realidad, a la vista de cualquier otra persona es sólo una vela o un fuego en aceite de forma continua y perpetua. Esto es algo que se ha utilizado desde siempre por todas las tradiciones iniciáticas y religiosas. El sentido que tiene es que el fuego, como todo elemento que está en el universo, no sólo se compone de una materia física -que en este caso es la combustión de la llama- sino que también está compuesto de energías astrales y mentales. El fuego en el plano sutil realiza la misma labor que en el plano físico; por ejemplo, si se coloca un fuego perpetuo, se dirigen a él los diferentes animalitos voladores, que por lo general van a ser purificados, es decir, van a morir y a ser transmutados en ese fuego. Igualmente, genera una eliminación de olores, porque los olores impregnan una habitación o una casa durante cierto tiempo después de haber sido producidos. El fuego también realiza una purificación de las partículas del aire, ya que genera un remolino en la habitación, según el cual el aire calentado por la llama sube y el aire frío se va acercando progresivamente hacia la llama, realizando un suave torbellino espiral de energías en circulación dentro de la habitación. Esto hace que partículas de polvo, suciedad, etc., también sean purificadas por el fuego. Entonces, ese mismo proceso que realiza el fuego en el plano de lo físico, también lo hace en el plano astral y psíquico. Esto es especialmente importante para limpiar la atmósfera psíquica, que muchas veces se va recargando dentro del hogar. Es especialmente recomendable cuando se traslada la persona a una casa que ya ha sido previamente habitada, e inclusive cuando es nueva también, ya que al ser construida, ha sido recorrida por otras personas durante meses. Entonces, el fuego hace que la atmósfera psíquica y astral de esa casa se vaya limpiando. Igual que existen microorganismos y seres vivos en el plano físico, los cuales son purificados por el fuego, también sucede lo mismo en el plano astral, e inclusive en el plano mental. Recordemos que los seres humanos proyectamos energías mentales hacia el espacio mental que nos rodea, y el fuego hace que la atmósfera mental del lugar, del hábitat, o del hogar de la persona esté en un plano más neutral.

El mantenimiento de un Fuego Sagrado en el hogar es algo que entronca directamente con las más sabias tradiciones iniciáticas de la antigüedad, donde había un encargado o una escuela de encargados de velar ese Fuego Sagrado para mantenerlo de forma perenne, es decir, por toda la eternidad. En el caso del hogar, aunque no se necesita ningún ritual, también el fuego es un elemento que puede hacer del primero un verdadero templo y, como todo templo, necesita tener un ambiente especial. Es importante que cuando se realice el cambio de vela o bien de mecha, el fuego mantenga una continuidad. ¿Qué significa mantener la continuidad en el fuego?. Es importante que antes de que se apague el fuego anterior, o cuando éste se vaya a pasar a la siguiente vela o mecha -si se realiza con un fósforo o con el elemento que sea- no se apague el fuego anterior para encender desde cero el siguiente. Lo correcto es que se coja la llama -con el fósforo por ejemplo- del fuego anterior, y esa llama que proviene del fuego anterior es la que se va a llevar al fuego nuevo. De esa manera, desde el punto de vista simbólico, se garantiza la continuidad del fuego, el cual representa la conciencia y la voluntad. Se puede repetir una fórmula que se tenga preparada -podemos sugerir alguna- o se puede hacer al gusto personal. Por ejemplo: "Te consagro, Fuego, para que seas totalmente fiel y entregado en tu labor de proteger y de mantener blanco y neutro este hogar; así te lo encomiendo y que así sea". Entonces, esta pequeña fórmula u otra parecida es la que va a hacer que exista un compromiso del Fuego para mantener el hogar protegido de energías no convenientes. Si no se puede disponer del Fuego Eterno o Fuego Sagrado en el hogar, por motivos que hemos comentado u otros que pudieran surgir, no es motivo ni mucho menos de preocupación. Hay que tener en cuenta que el Gran Fuego o el Verdadero Fuego es el que se mantiene vivo y entero internamente. Ese es el gran protector.

D. EJERCICIO NUMERO 16.

TITULO: LA BURBUJA DE ENERGIA.

FINALIDAD: FORTALECIMIENTO DEL CAMPO AUREAL.

Realmente es un ejercicio complementario al del triángulo solar, y que se puede realizar perfectamente una vez terminado el anterior. Se basa fundamentalmente en el mismo principio. La postura es exactamente igual, de pie y con las piernas ligeramente separadas o entreabiertas. Se permanece aproximadamente unos dos o tres minutos la primera vez, recargando el triángulo solar en dirección al astro rey para, a continuación, realizar lo que desde fuera parecería un ejercicio de gimnasia, que en este caso vamos a hacer muy lentamente.

Se realizan círculos con el triángulo formado en las manos y con los dos brazos, obviamente juntos. Es decir, el punto de partida del círculo comienza colocando las manos en vertical sobre nuestra cabeza. Luego se bajan por el lado derecho hasta ir a tocar el pie derecho (en este ejercicio sí podemos inclinar ligeramente el tronco). A continuación, se debe pasar el triángulo energetizado sobre el pie izquierdo, y de nuevo ir subiendo por el lateral izquierdo, hasta llegar a completar el círculo en la parte superior de nuestra cabeza. Así, se puede realizar varias veces en un sentido y en otro. Se trata de cerrar un círculo de energías, y de aumentar la toma de conciencia de nuestro campo o aureola energética, es decir, de nuestro aura.

El otro movimiento que se puede realizar es como una especie de ejercicio gimnástico de la "campana". Según éste, el triángulo se colocado en dirección al astro rey, y a continuación se lleva hacia abajo, metiendo el triángulo entre las piernas -entreabiertas- lo más hacia atrás y hacia abajo que se pueda, al tiempo que se exhala. Luego, de nuevo se toma aire al subir y llevar los dos brazos rectos por arriba de nuestra cabeza, lo más atrás que se pueda, con lo cual hasta nos sirve un poco de flexibilidad de la columna vertebral. Por tanto, estamos realizando círculos en un sentido y en otro, prácticamente haciendo un círculo lateral completo (primer movimiento: círculo tocando los pies), y un semicírculo frontal (segundo movimiento: meter los brazos entre las piernas), para de esa forma cubrir el campo más amplio posible de nuestro aura.

E. EJERCICIO NUMERO 17.

TITULO: LA INVISIBILIDAD PSIQUICA.

FINALIDAD: DISOLUCION DE CHOQUES PSIQUICOS CON OTRAS PERSONAS.

Evidentemente, no pretendemos llegar a hacernos invisibles físicamente, pero por algo se empieza. Hay que tener en cuenta que muchas veces los roces, conflictos o susceptibilidades que podemos tener con las personas que nos rodean en el medio laboral, o a veces en los círculos de amistades, son fugas importantes de energía y que generan realmente una sensación de desprotección psíquica. No se trata de ir con una expresión faraónica o seca en el rostro, ni mucho menos, sino que se trata de, en el plano psíquico o mental, moverse de la forma más neutra posible entre esas personas que nos rodean. Si al movernos entre personas con las cuales tenemos roces o susceptibilidad, nuestros pensamientos son de susceptibilidad, podemos tener la total garantía de que esos roces internos luego se van a manifestar en problemas concretos y específicos, reales y cotidianos. En cambio, si esa bola de nieve de pensamientos, de emociones o de susceptibilidad se frena o se diluye -más diluir que frenar si utilizamos el símbolo o símil de la bola de nieve- entonces veremos que progresiva, lenta y eficientemente, van a ir disminuyendo los niveles de roce o de conflicto con las personas con las cuales existe incompatibilidad o cierta atracción fatal. Ese proceso de la invisibilidad psíquica requiere un reconocimiento interior o acto de introspección. Una vez que veamos que la psiquis comienza a emitir sentimientos de temor o de inseguridad al visualizar a la persona en cuestión, es necesario relajarse y distenderse. Se trata fundamentalmente de no dejar que esa imagen negativa de la otra persona, o sencillamente la imagen negativa que tenemos de lo sucedido con esa persona, vaya creciendo progresivamente en nuestra psiquis. Ello no haría otra cosa que alimentar e incrementar esa materia psíquica elemental, que es la que está generando o ayudando a generar el roce, conflicto o susceptibilidad.

Por tanto, se puede realizar un ejercicio interesante, y que reside en aprovechar precisamente esos pensamientos y sentimientos de fobia hacia la otra persona, para en ese momento purificarlos con un acto sencillo. Para esto vamos a utilizar el elemento Agua. El elemento Agua es precisamente descargador de energías desarmónicas. Usted descarga esas susceptibilidades en el agua y, al mismo tiempo, el Agua se las lleva. Las energías psíquicas desarmónicas son absorbidas, neutralizadas y alejadas de nosotros por medio del Agua. Para eso vamos a utilizar un elemento tan sencillo como un lavabo. En este caso sí podemos decir que este ejercicio no tiene que llamar en absoluto la atención de nadie, y vamos a realizar una operación tan sencilla como lavarnos las manos, si queremos también con jabón. Hay que tener en cuenta que la descarga de la energía psíquica se puede realizar rápidamente a través de las manos, y si para ello contamos con el elemento acuñatico, mucho más fácil se puede hacer. Supongamos que llega ese momento en el cual esos pensamientos o susceptibilidades afloran, bien por roce real o bien por un roce imaginario o ficticio, que muchas veces no es otra cosa que el presentimiento o la intuición de que el roce posteriormente va a suceder. Entonces, es necesario aprovechar el momento en que esa estela de emociones o pensamientos susceptibles se genera de forma natural. Visualícelo en el momento en que se produce, abra usted tranquilamente la llave del lavabo y lave sus manos. Sienta que al frotar sus manos suavemente, con mucha calma, con mucho tacto y con mucha conciencia del acto, está usted eliminando, dispersando, diluyendo, y descargándose de pensamientos o emociones que le estaban recargando su sistema nervioso; que le estaban, en definitiva, retrasando su desarrollo personal. Visualice la forma tan fácil en que se van esas emociones y susceptibilidades desarmónicas por el remolino o espiral involutiva que genera el propio lavabo hacia abajo. Puede usted realizar este ejercicio tantas veces como al día se lave las manos, y quizá una o dos veces más en caso de que sea necesario por otros motivos, y verá que efectivamente tiene unos resultados interesantes, importantes y bastante rápidos.

F. EJERCICIO NUMERO 18.

TITULO: DAR Y RECIBIR.

FINALIDAD: CONTROL DE LAS FUNCIONES ENERGETICAS EXPANSIVAS Y CONTRACTIVAS EN LAS RELACIONES INTERPERSONALES.

Aquí nos estamos refiriendo a dar y recibir energía. Esto quiere decir que nosotros estamos en un circuito de energía, es decir, en un intercambio de energía continuo con el medio externo. Para mantener nuestro nivel de autoprotección psíquica debemos saber dar -lo cual no significa regalar- y también recibir energía. Este ejercicio tiene un principio algo similar al triángulo solar y al de la burbuja de energía, pero es diferente. Más que acrecentar el nivel de recarga energética o el volumen de nuestra aureola vital, se trata de estar más cómodos y confortables en ella. Lo que pretendemos con este ejercicio de dar y recibir es tomar conciencia del intercambio de energía que se produce con las personas.

Este ejercicio es conveniente que se realice con un mínimo de dos, aunque puede hacerse con un grupo relativamente grande, inclusive cuanto más grande mejor, aunque lógicamente requiere más concentración y atención mental.

Supongamos que tiene usted a otra persona en frente, es decir, a su compañero de ejercicios. Colóquense uno frente al otro de pie, con las piernas ligeramente entreabiertas, y los pies paralelos apuntando hacia el frente. Sepárense aproximadamente a una distancia que haga que ambos, al estirar completamente sus brazos hacia el frente, es decir, hacia el compañero de ejercicios, formando el triángulo energético, no llegue a tocar físicamente al otro, Es decir, cada uno estira sus brazos hacia el frente con el triángulo energético y quedan quizás unos seis o siete centímetros hasta las palmas de la persona que tienen en frente.

El ejercicio primeramente tiene una fase que es individual, en la cual ambos recargan su triángulo energético durante unos tres minutos aproximadamente apuntando hacia el Sol. En esta fase preliminar todavía probablemente no se puede estar uno frente al otro, sino ambos en dirección hacia el Sol. Una vez realizada la fase preliminar, ya en la postura comentada uno frente al otro, van a concentrarse colocando el triángulo de cada uno en el propio plexo solar. Ahora se realizan respiraciones, exhalando y sintiendo que el plexo solar se va recargando con la energía solar captada por el triángulo. Después de siete respiraciones aproximadamente, se toma aire en la última, y al exhalar muy lentamente, cada uno va proyectando su triángulo solar hacia el frente, es decir, en dirección hacia el compañero, hacia donde se le ocurra, hacia donde le apetezca, hacia donde considere usted conveniente. Lógicamente usted debe procurar que no choquen los brazos de ambos. Puede usted decidir apuntar hacia la oreja derecha de su compañero, o hacia la rodilla izquierda, o hacia su pie derecho... En este ejercicio se puede inclinar ligeramente el tronco si ello fuera necesario, aunque no es imprescindible. Sienta que al exhalar lentamente, según se acerca su triángulo energético hacia la otra persona, está usted imprimiendo y proyectando energía hacia su compañero.

Al terminar, la otra persona comentará si efectivamente sentía como esa energía penetraba en su aura, según usted imprimía esa fuerza hacia él. Hágalo lentamente al exhalar, tome aire cuando haya ya estirado completamente los brazos, y al exhalar vuelva a acercar lentamente las manos hacia su plexo. Permanezca durante seis o siete respiraciones con el triángulo en el plexo, y de nuevo al exhalar, muy lentamente, va a proyectar su triángulo hacia otro punto sin tocar a su compañero, y así sucesivamente. Si se hiciera en grupo, se puede realizar de una forma muy interesante. Consiste en ir caminando en una habitación unos con respecto a los otros, en un espacio reducido, sin una dirección premeditada. Cuando dos personas deciden intercambiar energía, se miran y sin mediar palabra alguna se paran. Esto quiere decir que el otro ha aceptado el intercambio de energía. Es como si usted se encontrara a alguien por la calle, o también puede ser que le paren, pero como estamos hablando de un ejercicio voluntario debe de haber un mutuo acuerdo entre las dos personas que se van a parar e intercambiar energía. Se colocan uno frente al otro y empiezan a dialogar con su energía, es decir, empiezan a proyectar energía uno frente al otro. Este es un ejercicio entretenido e interesante.

El ejercicio anterior tiene unas repercusiones importantes en la vida cotidiana, porque ese acto de acercarse a la otra persona, tener que decirle algo, encontrarse con alguien de forma imprevista, tratar con un compañero de trabajo, acercarse a su mesa... todo eso es un intercambio de energía sutil. Con este ejercicio nosotros tomamos conciencia de nuestra propia energía, de cómo proyectar energía y al mismo tiempo de cómo volver otra vez a recargarnos sin perjudicar al otro y sin que nos perjudiquen a nosotros. Inclusive en la medida de lo posible, nos recreamos entre nosotros mismos, y por tanto es una recreación mutua de energía.



10.4. MAGIA SONORA

A. EJERCICIO NUMERO 19.

TITULO: EJERCICIO DEL SI MAGICO-SONORO.

FINALIDAD: INTEGRACION DINAMICA ENTRE PENSAMIENTO Y SONORIZACION VERBAL. TRANSMISION TELEPATICO-VERBAL DE UN MENSAJE INTEGRADO DE AFIRMACION.

MAGIA SONORA. GENERALIDADES.

La eficacia de la Magia sonora requiere un entrenamiento constante, e incluso diríamos que durante muchos años. Obviamente, no pretendemos romper cristales emitiendo sonidos estridentes, ni pretendemos darle órdenes a nadie para que se cumplan nuestros caprichos. Pretendemos ser más conscientes de las energías que estamos movilizando, moviendo, o manejando diariamente a través de la palabra. También hay ejercicios muy interesantes, especialmente en grupo, o como mínimo en pareja, aunque algunos también se pueden hacer en solitario, pero evidentemente el sentido fundamental y uno de los pilares de la proyección verbal es la comunicación, lo cual significa comunicarse con alguien. Ese comunicarse con alguien es también un dar y recibir energía, como en el ejercicio que acabamos de comentar ahora.

Pero vamos a pasar a los ejercicios preliminares antes de entrar en la dinámica de grupo al respecto. Igual que comentamos anteriormente que la recarga con el triángulo solar en el entrecejo es un ejercicio preliminar conveniente para la telepatía, está claro que la recarga de la zona de la garganta es un ejercicio preliminar conveniente para la magia sonora. Por tanto, como ejercicio inicial, se puede realizar una recarga con el triángulo solar en la zona de la garganta, que es la que va a intervenir muy directamente en el acto verbal, aunque también la del entrecejo, porque al fin y al cabo el control último o íntimo del proceso verbal, reside en una coordinación con el pensamiento.

Coloque sus piernas entreabiertas. Sitúe el triángulo con la punta hacia arriba en el plexo. Respire siete veces, y al exhalar proyecte el triángulo hacia el Sol. Recárguelo tres minutos, tome aire y al exhalar colóquelo lentamente en la garganta. Permanezca recargando esa zona con el triángulo durante dos o tres minutos, y de nuevo realice el mismo ciclo con el entrecejo.

Si quiere usted comenzar haciendo algún ejercicio en solitario, puede hacerlo perfectamente. Para ello se requiere coordinación entre pensamiento y vocalización, y por ello recomendamos comenzar por un ejercicio sencillo. Un simple sí y un simple no, van a ser en realidad doce ejercicios separados.

El "ejercicio del sí" como proyección verbal implica una concentración en el entrecejo, visualizando el pensamiento, la esencia, la intención del sí, y el significado del sí. Concentre esa energía del sí en el entrecejo, y una vez que usted considere que ese pensamiento del sí ha adquirido suficiente entidad o volumen, diga "sí". En ese mismo instante pase usted su atención mental o su concentración a su garganta, zona de las cuerdas vocales. Realícelo varias veces hasta un total de tres.

B. EJERCICIO NUMERO 20.

TITULO: EJERCICIO DEL NO MAGICO-SONORO.

FINALIDAD: INTEGRACION DINAMICA ENTRE PENSAMIENTO Y SONORIZACION VERBAL. TRANSMISION TELEPATICO-VERBAL DE UN MENSAJE INTEGRADO DE NEGACION.

Ahora pase al "ejercicio del no". Visualice en su entrecejo la idea del no hasta que tome suficiente cuerpo y sienta la entidad energética de esta fuerza o el suficiente soporte mental de la misma. Haga esto mientras toma aire. Tome aire según hace acrecentar la entidad vibratoria del no, y al exhalar -que es cuando usted lógicamente habla- cambie su atención mental hacia la garganta y pronuncie "no".

C. EJERCICIO NUMERO 21.

TITULO: EJERCICIO DEL AMOR MAGICO-SONORO.

FINALIDAD: INTEGRACION DINAMICA ENTRE PENSAMIENTO Y SONORIZACION VERBAL. TRANSMISION TELEPATICO-VERBAL DE UN MENSAJE INTEGRADO DE AMOR.

Ahora vamos a hacer lo mismo con otras palabras más entretenidas, que pueden de por sí causar unos efectos interesantes en nosotros mismos. Hay que tener en consideración que las palabras, el lenguaje o el sonido se generan por ley de vibración, y cada palabra pronunciada adecuadamente, con la intención correcta, puede producir efectos importantes. Una cosa es hablar de paz y otra es sentirla, una cosa es hablar de universalidad y otra es vivirla, una cosa es hablar de viajes y otra experimentarlos. Se pueden hacer muchas cosas a través de la palabra bien pronunciada, bien mentalizada, y bien coordinada. Por ejemplo, visualice la palabra AMOR. Si a usted le sugiere mucho esa palabra y quiere hacer crecer esa palabra durante un minuto, puede hacerlo. Evidentemente, vamos a necesitar algo más que una sola inhalación. Puede usted, si lo desea, realizar una mentalización más larga de una palabra porque le sugiere algo especial, por ejemplo durante varios minutos. Visualice la palabra AMOR mientras inhala. Si considera que todavía puede seguir haciendo crecer la idea o el sentimiento del amor que usted va a proyectar, continúe haciendo respiraciones lentas y rítmicas mientras hace acrecentar ese pensamiento o esa emoción con su concentración en el entrecejo. Cuando ya considere que tiene el nivel adecuado, al exhalar pronuncie AMOR, concentrándose de nuevo en la garganta. Visualice los resultados.

Vamos a continuar con ejercicios de Magia Sonora que en realidad se pueden practicar tanto individualmente como en grupo, sobre todo a partir de este tercer ejercicio que hemos planteado, el ejercicio de la palabra "amor".

Los participantes tendrán la siguiente colocación. Si son dos, se pueden colocar uno en frente del otro, y si son más de dos pueden colocarse en círculo, de tal manera que, uno tras otro van a ir pronunciando la palabra amor, por ejemplo después de haberla mentalizado durante el tiempo que consideren oportuno. Es muy interesante el ejercicio de grupo en el cual, por ejemplo, si hay diez personas, cada una vocalizará la palabra "amor", y los demás van a captar y a percibir, no solamente la palabra, porque todos van a decir la misma palabra, sino la proyección mental que cada uno ha elaborado o incubado acerca del "amor". Es la vibración que cada persona quiere transmitir como concepto, idea o sentimiento de amor. En caso de que se trate de una sola persona en solitario, puede pronunciar la palabra obviamente más de una vez, siempre dentro de las condiciones que hemos dicho de efecto acumulativo a través de las respiraciones lentas, mientras se hace la concentración en el entrecejo; y luego, al exhalar, ya en el punto culminante, esta persona pronuncia la palabra con su concentración en las cuerdas vocales.

D. EJERCICIO NUMERO 22.

TITULO: EJERCICIO DE LA PAZ MAGICO-SONORA.

FINALIDAD: INTEGRACION DINAMICA ENTRE PENSAMIENTO Y SONORIZACION VERBAL. TRANSMISION TELEPATICO-VERBAL DE UN MENSAJE INTEGRADO DE PAZ.

Proponemos también otra palabra universal y que expresa algo importante para todo ser humano por ser una palabra corta. Sin duda alguna, tiene la ventaja de que la concentración de energía es mayor porque se trata de una sola sílaba, es decir, por el corto espacio que ocupa, cosa que se pierde un poquito más en las palabras largas. Se trata de la palabra PAZ. Cuando se logra la mentalización adecuada de este vocablo, se inicia una subida del nivel de energía mental de paz en los individuos, asociando la palabra a la propia vivencia de la paz. Posteriormente, se libera esa energía, simultánea y coordinadamente, con la vocalización conjunta -todos los asistentes a la vez- de la propia palabra "paz". Esa vibración impregna al propio ser, a la propia persona que la pronuncia, y en caso que sean varios, llega y penetra también hacia los otros. Es el concepto del Mantram en la terminología de los orientales, fundamentalmente tibetanos e hindúes.

E. EJERCICIO NUMERO 23.

TITULO: EJERCICIO DE PROYECCION SONORO-MENTAL AL TIBET.

FINALIDAD: PROYECCION TELEPATICO-VERBAL A UN LUGAR ESCOGIDO EN EL PLANETA. ENTRENAMIENTO EN LA CREACION DE PASILLOS Y VENTANAS MENTALES.

Hablando del Tíbet, podemos aquí empezar un subcapítulo dentro de la Magia sonora, y que vamos a categorizar como ejercicio de Magia sonora aplicado a la "proyección mental", es decir, a la proyección del pensamiento. Se trata de lanzar, de proyectar, y de expandir nuestro pensamiento a través de la pronunciación de una palabra determinada, con la misma mecánica exactamente como hemos hecho hasta ahora. Es decir, haremos un aumento de la conciencia y la consistencia del ente mental asociado a la palabra según se inhala y, posteriormente, se experimentará una liberación al exhalar y vocalizar simultáneamente esa palabra, ese pensamiento o esa emoción asociada. Si bien hasta ahora el efecto que se quería lograr era de tipo local, es decir, conseguir paz para uno mismo, para el propio hogar o para las personas que nos rodean en el grupo de prácticas, ahora pretendemos proyectar nuestro pensamiento y lanzarlo fuera del espacio o del hábitat circundante inmediato en el cual nos encontramos: "ahí donde pones la mente, ahí la mente de alguna forma llega". Por eso decíamos que venía a colación la palabra Tíbet.

Realice el siguiente ejercicio.

En una postura cómoda, normalmente sentado, durante algunos minutos vaya poniendo y acrecentando en su mente la percepción, la idea, la vivencia, o el concepto del Tíbet. Puede usted elegir, evidentemente, otro lugar en el mundo, quizás otro sitio donde haya estado que le atraiga especialmente, o del que haya leído, o tenga información, o quizás un sitio del que no tiene referencias directas pero que sí percibe de una forma intuitiva, como pudiera ser el caso del Tíbet. Tenga en aumento o amplificación en su mente, en su ser, o en su caja de resonancia mental, la vivencia del Tíbet. Manténgalo en concentración en el entrecejo. Permanezca durante varios minutos -quizás dos minutos- y, en el momento oportuno, al exhalar, pronuncie la palabra: TIBET, y deje que su pensamiento vuele y se expanda. Vea volar su pensamiento o, si quiere, vuele con él, porque su pensamiento va a llegar al Tíbet. Deje al pensamiento que se proyecte, pues el pensamiento es libre. Tenga usted en cuenta que, en el plano físico, una vez que un cuerpo supera la órbita gravitatoria de la Tierra, si se le da un simple empujón con un dedo, puede estar millones de años en movimiento, a no ser que caiga en la órbita de otro astro. En el plano mental esto sucede aún en mayores proporciones, pues no existe rozamiento físico propiamente dicho, aunque seguro que sí hay "rozamiento mental", mucho más sutil, obviamente. Ese cuerpo mental, ente mental, proyección mental, o corpúsculo mental -nombre técnico que le damos- que usted ha proyectado, va a lanzarse hacia el Tíbet y usted puede viajar con él. Siga visualizando el Tíbet o aquel lugar que haya elegido, y ahí se generará lo que llamamos un "pasillo mental" o un "corredor mental". Dicho de otra forma, el pensar o conectar con un algo, o con un ente que también existe en el plano mental, se llame Tíbet o se llame Hawai, hace que se produzca un intercambio de energías entre el emisor -en este caso usted- y el receptor -en este caso el Tíbet-. Y también se puede producir inmediatamente el efecto contrario: el Tíbet transmite. Es un principio muy sencillo para meditar, practicar y tomar con calma, pero es en el que se basan muchas de las técnicas más interesantes dentro del plano mental.

F. EJERCICIO NUMERO 24.

TITULO: EJERCICIO DE PROYECCION SONORO-MENTAL A HAWAI.

FINALIDAD: PROYECCION TELEPATICO-VERBAL A UN LUGAR ESCOGIDO EN EL PLANETA. ENTRENAMIENTO EN LA CREACION DE PASILLOS Y VENTANAS MENTALES.

Pruebe precisamente con Hawai, si quiere, o con algún otro lugar paradisiaco para usted, que puede ser de monte o de playa, pues eso es indiferente. Manténgalo en crecimiento dentro de su mente y al exhalar proyéctelo. Posteriormente, continúe respirando y visualice como su pensamiento viaja, y como llega un momento en que se abre ese corredor que conduce a una "ventana mental"; entonces, ya puede tener usted delante en el plano mental a ese lugar paradisiaco. Puede comunicarse con él, recibir de él y, al mismo tiempo, volver otra vez a emitir estableciendo una comunicación. Aparentemente es difícil, pero es un tipo de telepatía que, aunque parezca lo contrario, tiene una base más sencilla en la práctica que la telepatía con personas, por un sencillo hecho: la capacidad telepática en el ser humano está limitada por las propias interferencias del ser humano, tanto del emisor como del receptor. Es como si tratáramos de ponernos en comunicación con un edificio donde hay tres, cuatro o seis emisoras de radio simultáneamente transmitiendo, aparte de otros aparatos que también emiten ondas; entonces, eso puede ser un verdadero problema, porque la comunicación no es realmente efectiva si no se llega a discriminar realmente unas ondas de las otras.

Cuando estamos hablando de lugares o de sitios físicos en la Tierra, por ejemplo la Torre Eiffel, la Estatua de la Libertad, o el desierto del Sahara, la intercomunicación telepática se basa en varias fases: primero, en la recarga y concentración; segundo, en la coordinación entre pensamiento y verbalización; a continuación, se genera un "pasillo mental"; y, si el resultado es exitoso, se puede generar momentáneamente una "ventana mental", la cual permite una mayor y más estable visualización del objetivo. Este proceso es más sencillo realizarlo con elementos que nosotros llamamos inanimados e inclusive con vegetales, y quizá hasta fuera más fácil también con animales que con personas. Esto es normal, no porque seamos menos inteligentes que los animales sino que, por ser más inteligentes que los animales y por tener muchas de nuestras facultades en proceso de evolución y de desarrollo, existe falta de entrenamiento, y falta de eficacia en la función telepática.

G. EJERCICIO NUMERO 25.

TITULO: EJERCICIO DE PROYECCION SONORO-MENTAL EN LA LUZ.

FINALIDAD: INTEGRACION SONORO-MENTAL CON UN ELEMENTO DE LA NATURALEZA.

Haga ahora un interesante y bonito ejercicio relajante y reconfortante, visualizando la palabra LUZ. Usted va a hacer viajar ahora su pensamiento de luz. Usted no va a pensar en la luz, sino va a generar un pensamiento que es luz. Esto tiene una diferencia, ya que usted se va a mover a la velocidad de la luz con su pensamiento. Como ese pensamiento ha sido generado por usted -hasta cierto punto es su hijo- usted sigue en contacto con él porque las vibraciones de éste tienen parte de sus propias vibraciones personales. Hasta cierto punto esta usted viajando también con ese pensamiento. Visualice el Espacio, visualice la Tierra inmersa en ese Espacio y visualice un puntito ahí abajo en la Tierra donde está usted. Visualice durante tres minutos la esencia LUZ generada en su mente; piense que no estamos hablando sólo de la luz física; piense en la palabra LUZ, es decir, piense en la esencia de la LUZ, piense en lo que es la LUZ, piense LUZ, genere LUZ, y experimente LUZ. Cuando llegue a ese punto, proyéctela y pronuncie la palabra, que en este caso ya no es solamente una palabra, sino un Mantram, porque es una palabra dirigida conscientemente, energetizada, coordinada y concentrada. Proyecte su pensamiento ahora y lance la palabra LUZ, y deje que siga su curso.

H. EJERCICIO NUMERO 26.

TITULO: EJERCICIO DE PROYECCION SONORO-MENTAL EN EL MAGMA.

FINALIDAD: INTEGRACION SONORO-MENTAL CON UN ELEMENTO DE LA NATURALEZA.

Haga ahora otro viaje interesante. A todos nos ha llamado la atención el MAGMA de la Tierra. Es una palabra que tiene una vibración fuerte, también igual que Luz, igual que Paz, e igual que Amor. Empieza usted a tomar conciencia de la importancia que tiene este proceso de crecimiento, visualización, concentración, energetización, y posteriormente liberación mediante la coordinación de una palabra y de una idea asociada. Ya no es ni la palabra suelta ni el mero concepto que está representado por la palabra. Es otra cosa, es un corpúsculo mental, es una proyección mental... Entonces, ya las palabras, sobre todo aquéllas que ha utilizado en los ejercicios, le van a ir sonando de otra manera, pues se va a ir dando cuenta de la vibración potente que realmente representa el lenguaje.

Como ejercicio, ahora estamos proponiendo una proyección mental aplicada a la palabra MAGMA. Cada vez que usted oiga MAGMA a partir de ahora, le va a sonar a otra cosa, pues le va a parecer una palabra viva, con cuerpo, con actividad, y con existencia propia. Luego, no va a ser una palabra de cinco letras que expresa un concepto frío y mecánico, sino que estamos hablando de una realidad que existe en el universo, que tiene un ente y un componente mental, y que es el MAGMA. Visualice el MAGMA. Vamos a practicar un ejercicio de concentración y de integración mental con la esencia del MAGMA. Visualice lo que es el MAGMA, haga crecer esa idea dentro de sí y, por qué no, conviértase usted en MAGMA al pronunciar esa palabra: MAGMA. Proyecte este pensamiento, y proyéctese usted mismo a las entrañas de la Tierra y de los volcanes. Recorra tres o cuatro grutas hasta que en algunos minutos vuelva usted a salir nuevamente a la superficie, recorriéndola muy lentamente.

I. EJERCICIO NUMERO 27.

TITULO: EJERCICIO DE LA CONVERSACION PRIMITIVA.

FINALIDAD: RETORNO A LA GENUINA CONVERSACION TELEPATICO-VERBAL.

ESCUELA: TELEPATICA NORTEAMERICANA.

Pasamos ya al estudio de otro ejercicio, que en este caso se necesita practicar por parejas. En grupos mayores es más difícil, aunque se puede hacer con la práctica, aunque al principio es más conveniente en pareja. Lo hemos llamado ejercicio de la conversación primitiva, y casi habría que decir primigenia. Se trata de volver a la conversación real o natural. Esa conversación real va a ser muy lenta, sobre conceptos muy sencillos. A veces estamos hablando horas y horas y no nos entendemos, no nos comunicamos, como si estuviéramos en un monólogo o en un soliloquio, que es lo mismo. Suponga que usted no conoce a esa persona que tiene en frente. Le va hacer las preguntas más elementales. Evite uniones entre frases. Recorte palabras, y utilice casi el telegrama para quitar floritura al lenguaje e ir a la esencia. Se trata de una comunicación de esencias de pensamiento a través de palabras energetizadas. Estas se transmiten como energía, en forma de sonidos. Son interpretadas por el otro no solamente como palabras sonoras, sino también como ente mental, porque si usted proyecta ambas cosas al mismo tiempo, la otra persona las recibe también al mismo tiempo. No es lo mismo decir "sí" por compromiso, que decir "sí" con decisión e impulso.

Por tanto, el ejercicio de la conversación primitiva puede comenzar así. La primera persona mira a la segunda y comienza a visualizar la pregunta que le va a hacer a esa segunda persona: "¿cuñal es tu nombre?". Antes de vocalizar esta pregunta, la primera persona la visualiza internamente mientras inhala, tomando conciencia de la curiosidad, del interés y de la importancia que tiene conocer el nombre de la segunda persona, y cuando llega el momento le dice: "¿cuñal es tu nombre?". La segunda persona, antes de decir Juan, Pepa, María o Eduardo va a visualizar y mentalizar su propio nombre, el cual tiene una importancia trascendental. Supongamos que se llama Juan. Entonces, Juan piensa internamente su nombre, y va haciéndolo crecer progresivamente como ente mental y, al exhalar, va a decir en su punto álgido "JUAN". Quizás ahora la primera persona quiera preguntar a Juan, después del proceso comentado de interiorización, "¿cómo eres?", y Juan, después de haberlo visualizado realmente, proyecta y dice: "sincero y precipitado".

Por eso, llamamos a este ejercicio "la conversación primitiva" porque, visto desde fuera, parece que estas dos personas están aprendiendo a hablar, a conversar o algo similar, y en parte es correcto. El sentido esencial de la conversación -su sentido original o primitivo- como tantas otras cosas está un poco en el aire en nuestra civilización moderna. Es un ejercicio bastante conveniente, porque hace tomar una conciencia clara de la importancia que tiene la mentalización, la visualización e, inclusive, el grado de energía que hay que darle a cada palabra. Evidentemente, no podemos aplicar este proceso a todas las situaciones durante todo el día.

Esa primera fase que hemos llamado de incremento energético de la esencia de la palabra, puede durar décimas de segundos, puede durar un segundo, o puede durar varios minutos incluso, como hemos visto anteriormente, pero ese tiempo quizá no sea tan importante como la energía que se es capaz de concentrar en ese tiempo. Entonces, hay que saber también controlar la energía asociada a una palabra determinada, es decir, qué cantidad de energía vamos a asociar a esa palabra. No es lo mismo el "sí" que le decimos al vendedor del ticket de autobús, cuando pregunta si vamos a tal o cual localidad, que el "sí" del matrimonio, evidentemente.

J. EJERCICIO NUMERO 28.

TITULO: EJERCICIO DEL REGALO TRASCENDENTE.

FINALIDAD: TRANSMISION Y RECEPCION DE VALIOSOS MENSAJES TELEPATICO-VERBALES EN LA RELACION INTERPERSONAL.

ESCUELA: TELEPATICA NORTEAMERICANA.

A todos nos conviene, sin duda alguna, tomar conciencia de los tesoros que se pueden transmitir a través de la palabra. Estos tesoros los vamos a dar a través precisamente de este ejercicio. Hágalo con otra persona que tenga usted en frente. Supongamos que usted quiere dejarle a esta persona como presente su sinceridad. Visualice usted su sinceridad, viva su sinceridad internamente, e inclusive genere sinceridad interna, porque eso es lo que va a transmitir. Cuando llegue el punto culminante, va a cambiar su atención del entrecejo a la garganta y proyectará la siguiente frase: "mi sinceridad". Lo que sucede ahora es que, simultáneamente, mientras dice "mi sinceridad" va a estirar lentamente su mano y su brazo, al mismo tiempo que va cerrando muy despacio el puño, porque usted ha depositado su sinceridad dentro de su mano. Ha dicho "mi sinceridad", y el puño ha quedado cerrado. Ahí está su sinceridad. Usted ha proyectado ese corpúsculo mental o esa proyección mental y ahí está, dentro de su mano. La ha generado, y la tiene usted en su mano. La otra persona va a abrir a continuación su mano y usted, abriéndola también, se la va a entregar. La otra persona se apresura a cerrarla para que nada se pierda. Su compañero/a, si lo desea, puede llevar la mano donde ha recogido su sinceridad a dos posibles puntos en el cuerpo. Si la transmisión le sugiere algo sentimental, puede llevarla al pecho, y si le sugiere algo mental puede llevarla a la frente. Eso depende de aquello que usted le haya transmitido como presente. Si es algo más que nada de tipo psíquico, afectivo o emotivo, llevar la mano al pecho y ahí sentir la energía sería lo más conveniente; o si, por el contrario, se trata de una idea, de un proyecto, o algo de carácter mental, la llevará a la frente.

Como verá, estos ejercicios son tremendamente importantes. Mucho se habla del gran valor que tiene la comunicación humana, aunque hoy en día especialmente se enfatiza la comunicación por medio de máquinas y, en cambio, los seres humanos probablemente cada vez se comunican menos entre sí. Esto lógicamente se tendrá que invertir, tendrá que mejorarse de forma rápida y súbita en un momento dado porque, de otra manera, la sociedad tecnológica que no sabe comunicarse puede ir abocada en muchos aspectos al fracaso, porque no existe un entendimiento real entre las pesonas.

Estos ejercicios tienen el objetivo de desarrollar la comunicación humana esencial. El ejercicio de la conversación primitiva vuelve al origen tradicional del intercambio humano y trata de valorar esa comunicación, mientras que el ejercicio del regalo trascendente nos habla de la tremenda importancia que tiene el transmitir y el recibir tesoros de la otra persona.



10.5. TERAPIA CHAKRA PSICO-FISICA

A. EJERCICIO NUMERO 29.

TITULO: TERAPIA DEL PRIMER CHAKRA.

FINALIDAD: BENEFICIAR LA FUNCION SEXUAL, LA RESISTENCIA A LAS ENFERMEDADES, LA RESISTENCIA AL CAMINAR O VIAJAR, LA VOLUNTAD EN LA VIDA COTIDIANA Y EL MANEJO DEL FACTOR TIEMPO.

TERAPIA CHAKRA PSICOFISICA. GENERALIDADES.

Mucho se ha hablado y escrito acerca de los chakras, concepto que en sáncrito significa rueda, porque los clarividentes de aquella civilización los veían como ruedas girando, como centros luminosos que en realidad son ventanas entre el Microcosmos y el Macrocosmos.

Hay que tener en cuenta que en realidad los chakras son la correspondencia, contraparte o em